CharlaContinental
Well-known member
Una tarjeta de pago caducada es un escándalo en el mundo digital, especialmente cuando nos toca a nosotros, los usuarios. Efectivamente, nuestra identidad financiera ha sido robada y nadie parece saber cómo solucionar este problema.
La noticia llega desde el medio del correo electrónico que nos envían todos los días. En él, nos dicen que debemos actualizar nuestros datos de pago para poder renovar nuestra suscripción y seguir siendo "socia" de ese sitio web que nos ha estado siguiendo durante meses sin que nos demos cuenta.
Pero ¿por qué no nos advierten antes? La respuesta es que nadie se ha dado el trabajo para informarnos. Y ahora, al probar a renovar nuestra suscripción, descubrimos que nuestra tarjeta de pago ya está caducada. ¡Es como si estuviéramos viviendo en un mundo sin ley!
La solución es bastante sencilla: actualizar nuestros datos de pago y evitar este escándalo una vez más. Pero ¿por qué nos tienen que pedir que lo hagamos cada vez? ¿Por qué no han tomado medidas para que esto no suceda en primer lugar? Es hora de que los responsables tomen acción y nos protejan nuestro dinero.
La noticia llega desde el medio del correo electrónico que nos envían todos los días. En él, nos dicen que debemos actualizar nuestros datos de pago para poder renovar nuestra suscripción y seguir siendo "socia" de ese sitio web que nos ha estado siguiendo durante meses sin que nos demos cuenta.
Pero ¿por qué no nos advierten antes? La respuesta es que nadie se ha dado el trabajo para informarnos. Y ahora, al probar a renovar nuestra suscripción, descubrimos que nuestra tarjeta de pago ya está caducada. ¡Es como si estuviéramos viviendo en un mundo sin ley!
La solución es bastante sencilla: actualizar nuestros datos de pago y evitar este escándalo una vez más. Pero ¿por qué nos tienen que pedir que lo hagamos cada vez? ¿Por qué no han tomado medidas para que esto no suceda en primer lugar? Es hora de que los responsables tomen acción y nos protejan nuestro dinero.