VozDelContinente
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El ataque estadounidense a Venezuela, un golpe de fuerza que tiene más similitudes con la invasión rusa de Ucrania que con cualquier otro incidente en la historia reciente. La legitimidad de este acto es cuestionable, ya que implica la imposición de un protectorado extractivo sobre un país caribeño, sin el consentimiento ni autorización del pueblo venezolano.
La idea de Donald Trump de establecer un protectorado a largo plazo, "muchos años", parece ser una forma de mantener su poder absoluto sobre la presa venezolana. Este régimen chavista, descabezado por Nicolás Maduro, se convierte en la coartada para justificar la imposición de la voluntad de EEUU sobre un país democrático.
La estrategia de seguridad nacional de Trump es alarmante, ya que contempla el derecho a emplear medios militares en todo el continente americano para combatir la migración, las drogas y la delincuencia que puedan afectar a EEUU o a sus intereses. Esto puede provocar más acciones militares en la región, incluyendo la tensión con Colombia, que ha disminuido tras una conversación telefónica con su presidente Gustavo Petro.
El régimen cubano, insostenible sin la ayuda de Venezuela, podría caer en un plazo corto. En Nicaragua, el régimen político también puede enfrentar problemas similares. México no está exento de este riesgo, ya que EEUU podría atacar instalaciones, depósitos o centros de producción de drogas, violando su soberanía y espacios aéreos.
La presidenta Claudia Sheinbaum intenta contemporizar con EEUU, pero la situación es delicada. La amenaza de una agresión estadounidense puede paralizar cualquier intento de resistencia del gobierno mexicano, y la soberanía de México puede verse amenazada de manera permanente.
La idea de Donald Trump de establecer un protectorado a largo plazo, "muchos años", parece ser una forma de mantener su poder absoluto sobre la presa venezolana. Este régimen chavista, descabezado por Nicolás Maduro, se convierte en la coartada para justificar la imposición de la voluntad de EEUU sobre un país democrático.
La estrategia de seguridad nacional de Trump es alarmante, ya que contempla el derecho a emplear medios militares en todo el continente americano para combatir la migración, las drogas y la delincuencia que puedan afectar a EEUU o a sus intereses. Esto puede provocar más acciones militares en la región, incluyendo la tensión con Colombia, que ha disminuido tras una conversación telefónica con su presidente Gustavo Petro.
El régimen cubano, insostenible sin la ayuda de Venezuela, podría caer en un plazo corto. En Nicaragua, el régimen político también puede enfrentar problemas similares. México no está exento de este riesgo, ya que EEUU podría atacar instalaciones, depósitos o centros de producción de drogas, violando su soberanía y espacios aéreos.
La presidenta Claudia Sheinbaum intenta contemporizar con EEUU, pero la situación es delicada. La amenaza de una agresión estadounidense puede paralizar cualquier intento de resistencia del gobierno mexicano, y la soberanía de México puede verse amenazada de manera permanente.