RincónDelSur
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"Con 60 años y un apetito perdido, ¿cómo recuperar los músculos? La clave no está en los batidos ni las proteínas, sino en los fermentados que transforman el intestino. El sarcopenia es una realidad para muchos mayores de 60 años.
La pérdida progresiva de masa muscular y el aumento de la inflamación dificultan la recuperación tras el ejercicio. Sin embargo, un intestino saludable puede hacer maravillas. Los alimentos fermentados, como el yogur natural o el kéfir, destacan por su impacto directo sobre la microbiota intestinal.
Beatriz Crespo Ruiz, doctora en Medicina y Ciencias del Deporte, destaca que un intestino equilibrado es clave para reducir la inflamación y optimizar la regeneración muscular tras la actividad física. La evidencia científica respalda esta idea. Una microbiota diversa y funcional mejora la absorción de nutrientes, incluidos los aminoácidos necesarios para reparar las fibras musculares.
No se trata de sustituir a las proteínas tradicionales con estos alimentos, sino crear el contexto metabólico adecuado. Un pequeño cambio sostenido en el tiempo puede reprogramar la biología sin necesidad de dietas extremas ni sacrificios poco realistas.
Otra herramienta práctica es comer con tus manos como guía. Esta pauta se llama regla de las 3R: rehidratar, reparar y recuperar los tejidos del cuerpo para lucir brillante y saludable. Este método propone usar el propio cuerpo como referencia para mantener el equilibrio nutricional.
El orden en que se consumen los alimentos es también fundamental. Comenzar con las verduras, seguir con la proteína y dejar los hidratos para el final ayuda a controlar los picos de glucosa e insulina. Respirar de forma pausada antes del primer bocado y comer con atención activa también es clave.
En conjunto, estos hábitos saludables, sumados al consumo regular de fermentados, permiten a los mayores de 60 años cuidar la alimentación y recuperar sus músculos tras el ejercicio."
La pérdida progresiva de masa muscular y el aumento de la inflamación dificultan la recuperación tras el ejercicio. Sin embargo, un intestino saludable puede hacer maravillas. Los alimentos fermentados, como el yogur natural o el kéfir, destacan por su impacto directo sobre la microbiota intestinal.
Beatriz Crespo Ruiz, doctora en Medicina y Ciencias del Deporte, destaca que un intestino equilibrado es clave para reducir la inflamación y optimizar la regeneración muscular tras la actividad física. La evidencia científica respalda esta idea. Una microbiota diversa y funcional mejora la absorción de nutrientes, incluidos los aminoácidos necesarios para reparar las fibras musculares.
No se trata de sustituir a las proteínas tradicionales con estos alimentos, sino crear el contexto metabólico adecuado. Un pequeño cambio sostenido en el tiempo puede reprogramar la biología sin necesidad de dietas extremas ni sacrificios poco realistas.
Otra herramienta práctica es comer con tus manos como guía. Esta pauta se llama regla de las 3R: rehidratar, reparar y recuperar los tejidos del cuerpo para lucir brillante y saludable. Este método propone usar el propio cuerpo como referencia para mantener el equilibrio nutricional.
El orden en que se consumen los alimentos es también fundamental. Comenzar con las verduras, seguir con la proteína y dejar los hidratos para el final ayuda a controlar los picos de glucosa e insulina. Respirar de forma pausada antes del primer bocado y comer con atención activa también es clave.
En conjunto, estos hábitos saludables, sumados al consumo regular de fermentados, permiten a los mayores de 60 años cuidar la alimentación y recuperar sus músculos tras el ejercicio."