DebateCriollo
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El gobierno, tras años de espera y pactos con ERC, presentará este viernes su propuesta de reforma del modelo de financiación autonómica. Según la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el nuevo sistema contará con más recursos y menos diferencias entre comunidades.
El actual modelo de financiación es caducado y complejo. Los ingresos de las comunidades autónomas provienen de la recaudación de impuestos cedidos a las autonomías por la Administración General del Estado, así como de cuatro fondos que canalizan recursos del Ejecutivo central hacia los Gobiernos autonómicos y entre sí. Sin embargo, este sistema se basa en una definición de población ajustada que corrige la población real de cada territorio para calcular el coste unitario de proveer servicios públicos.
La diferencia en la financiación por habitante ajustado entre las comunidades mejor (Cantabria) y peor (Murcia) es de más de 4.000 euros, lo que provoca que solo haya tres comunidades (Madrid, Catalunya y Baleares) que contribuyan a la solidaridad con el Estado, recibiendo menos recursos del sistema de los que les correspondería por recaudación tributaria.
El nuevo modelo tendrá como objetivo reducir las diferencias actuales en financiación por habitante ajustado entre las distintas comunidades. La ministra Montero aseguró que "se reducirán las diferencias actuales en financiación por habitante ajustado" entre las distintas comunidades, ya que las actuales "no estaban justificadas".
El sistema será aplicable a todas las comunidades autónomas de régimen común y contemplará un debate multilateral con la posibilidad de abordar determinadas materias de manera bilateral sin competir con los recursos del resto de comunidades. Se trata de cumplir los compromisos de bilateralidad alcanzados con ERC.
El nuevo modelo "reforzará y aumentará la capacidad normativa" de las comunidades en un marco de corresponsabilidad fiscal pero también de respecto a su autonomía, al tiempo que incluirá un nuevo modelo de gestión en red del sistema tributario. De este modo, se busca dar mayor capacidad a las comunidades para asumir competencias en la gestión sin que ello impida la aplicación conjunta de la política fiscal en el conjunto del territorio.
En resumen, el nuevo sistema de financiación autonómica será más tarta y menos discriminatoria. Se trata de mejorar los recursos destinados a las comunidades autónomas, pero también se busca reducir las diferencias actuales en financiación por habitante ajustado entre las distintas comunidades.
El actual modelo de financiación es caducado y complejo. Los ingresos de las comunidades autónomas provienen de la recaudación de impuestos cedidos a las autonomías por la Administración General del Estado, así como de cuatro fondos que canalizan recursos del Ejecutivo central hacia los Gobiernos autonómicos y entre sí. Sin embargo, este sistema se basa en una definición de población ajustada que corrige la población real de cada territorio para calcular el coste unitario de proveer servicios públicos.
La diferencia en la financiación por habitante ajustado entre las comunidades mejor (Cantabria) y peor (Murcia) es de más de 4.000 euros, lo que provoca que solo haya tres comunidades (Madrid, Catalunya y Baleares) que contribuyan a la solidaridad con el Estado, recibiendo menos recursos del sistema de los que les correspondería por recaudación tributaria.
El nuevo modelo tendrá como objetivo reducir las diferencias actuales en financiación por habitante ajustado entre las distintas comunidades. La ministra Montero aseguró que "se reducirán las diferencias actuales en financiación por habitante ajustado" entre las distintas comunidades, ya que las actuales "no estaban justificadas".
El sistema será aplicable a todas las comunidades autónomas de régimen común y contemplará un debate multilateral con la posibilidad de abordar determinadas materias de manera bilateral sin competir con los recursos del resto de comunidades. Se trata de cumplir los compromisos de bilateralidad alcanzados con ERC.
El nuevo modelo "reforzará y aumentará la capacidad normativa" de las comunidades en un marco de corresponsabilidad fiscal pero también de respecto a su autonomía, al tiempo que incluirá un nuevo modelo de gestión en red del sistema tributario. De este modo, se busca dar mayor capacidad a las comunidades para asumir competencias en la gestión sin que ello impida la aplicación conjunta de la política fiscal en el conjunto del territorio.
En resumen, el nuevo sistema de financiación autonómica será más tarta y menos discriminatoria. Se trata de mejorar los recursos destinados a las comunidades autónomas, pero también se busca reducir las diferencias actuales en financiación por habitante ajustado entre las distintas comunidades.