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Fabiola, la ex reina de Bélgica, dejó una riqueza incalculable a su muerte sin hijos. Las joyas que ahora se subastarán en Madrid, incluyendo el anillo de compromiso con Balduino, son propiedad de sus sobrinos españoles y han generado un malestar profundo entre la prensa belga.
La cuestión es que, tras la muerte del rey Leopoldo III, su heredero único fue Alberto II, quien, sin hijos, dejó al sistema con un vacío. Por lo tanto, las joyas más importantes fueron legadas a las sucesivas reinas de los belgas: Paola y Matilde. Sin embargo, el rey Alberto reservó algunas alhajas para sus sobrinos españoles, lo que ha generado una controversia.
La distribución de la herencia es un tema sensible en cualquier familia, pero en este caso, las joyas reales no son propiedad exclusiva de la corona belga ni se conservan en una fundación real. Esto ha generado malestar en Bélgica, donde al no tener un lote preciso o acotado de lo que son estas joyas, se considera que están a la venta en España.
Entre las piezas que se subastarán hay un conjunto art déco con diamantes, incluyendo un collar, un enganche para el collar y dos pendientes, que data de 1920. El precio de salida es de 40.000 euros, aunque solo el anillo de compromiso sale a la venta por 18.000 euros. Este tipo de subastas han generado una sensación en Bélgica, donde se considera que estas joyas son un patrimonio nacional.
El sistema belga no tiene un mecanismo claro para gestionar las joyas de la familia real, lo que ha llevado a la decisión de venderlas. Sin embargo, esta medida ha generado críticas y malestar entre los belgas, quienes consideran que estas joyas son una parte importante de su patrimonio histórico.
La cuestión es que, tras la muerte del rey Leopoldo III, su heredero único fue Alberto II, quien, sin hijos, dejó al sistema con un vacío. Por lo tanto, las joyas más importantes fueron legadas a las sucesivas reinas de los belgas: Paola y Matilde. Sin embargo, el rey Alberto reservó algunas alhajas para sus sobrinos españoles, lo que ha generado una controversia.
La distribución de la herencia es un tema sensible en cualquier familia, pero en este caso, las joyas reales no son propiedad exclusiva de la corona belga ni se conservan en una fundación real. Esto ha generado malestar en Bélgica, donde al no tener un lote preciso o acotado de lo que son estas joyas, se considera que están a la venta en España.
Entre las piezas que se subastarán hay un conjunto art déco con diamantes, incluyendo un collar, un enganche para el collar y dos pendientes, que data de 1920. El precio de salida es de 40.000 euros, aunque solo el anillo de compromiso sale a la venta por 18.000 euros. Este tipo de subastas han generado una sensación en Bélgica, donde se considera que estas joyas son un patrimonio nacional.
El sistema belga no tiene un mecanismo claro para gestionar las joyas de la familia real, lo que ha llevado a la decisión de venderlas. Sin embargo, esta medida ha generado críticas y malestar entre los belgas, quienes consideran que estas joyas son una parte importante de su patrimonio histórico.