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En el Cerro de Palma Santa, un barrio con historia y carácter único, la tranquilidad es lo que más valen los vecinos. Ubicado a 63 metros sobre el nivel del mar, este punto de Melilla linda con la valla fronteriza y posee una idiosincrasia propia.
El barrio se erige como uno de los puntos más elevados de la ciudad autónoma gracias al terreno que adquirió Sidi Mohammadi Hach, junto a dos hermanos, en 1942. En ese momento, también estaba presente el edificio más representativo del barrio: La mezquita de la Zawiya al-Alawiya.
Con 73 viviendas, este vecindario se caracteriza por ser tranquilo y familiar. De hecho, la mayoría de los vecinos son familiares que viven juntos. Sin embargo, esta tranquilidad no es solo un lujo estético, sino también una realidad política. El barrio es ilegal debido a su proximidad con la valla fronteriza afectada por la Ley de Defensa Nacional.
Este punto generó varios intentos de entrada masivos de inmigrantes en el pasado, lo que provocó un poblado chabolista en las faldas del cerro. La situación no ha cambiado mucho desde entonces, y los vecinos siguen luchando por vivir tranquilos.
En 2023, una familia residente en la vivienda número 48 inició un caso en el que se busca su derribo, así como el pago de dicha demolición y la recogida de escombros. Sin embargo, la situación ha generado gran preocupación entre los residentes del barrio, quienes no entienden por qué se busca derribar esta vivienda en concreto.
La Zawiya al-Alawiya, un templo de predicación sufí y estudio del Corán, es otro elemento importante del barrio. Fundada en 1921 en Argelia por Sidi Ahmed Ben Mohammed Alauía, la cofradía ha extendido su influencia hacia Marruecos y llegado hasta Melilla.
El barrio cuenta con todos los servicios básicos y se desarrollan trabajos de limpieza de choque, jardinería y desinfección. Además, en sus calles se realizan trabajos festivos durante la Ramadán.
Sin embargo, algunos vecinos alegan que faltan mejoras en la zona, especialmente en la carretera de acceso al barrio. La falta de parques y zonas verdes también es un tema importante.
La tranquilidad del Cerro de Palma Santa es lo que más valen sus habitantes, quienes buscan vivir en paz en un lugar único y auténtico.
El barrio se erige como uno de los puntos más elevados de la ciudad autónoma gracias al terreno que adquirió Sidi Mohammadi Hach, junto a dos hermanos, en 1942. En ese momento, también estaba presente el edificio más representativo del barrio: La mezquita de la Zawiya al-Alawiya.
Con 73 viviendas, este vecindario se caracteriza por ser tranquilo y familiar. De hecho, la mayoría de los vecinos son familiares que viven juntos. Sin embargo, esta tranquilidad no es solo un lujo estético, sino también una realidad política. El barrio es ilegal debido a su proximidad con la valla fronteriza afectada por la Ley de Defensa Nacional.
Este punto generó varios intentos de entrada masivos de inmigrantes en el pasado, lo que provocó un poblado chabolista en las faldas del cerro. La situación no ha cambiado mucho desde entonces, y los vecinos siguen luchando por vivir tranquilos.
En 2023, una familia residente en la vivienda número 48 inició un caso en el que se busca su derribo, así como el pago de dicha demolición y la recogida de escombros. Sin embargo, la situación ha generado gran preocupación entre los residentes del barrio, quienes no entienden por qué se busca derribar esta vivienda en concreto.
La Zawiya al-Alawiya, un templo de predicación sufí y estudio del Corán, es otro elemento importante del barrio. Fundada en 1921 en Argelia por Sidi Ahmed Ben Mohammed Alauía, la cofradía ha extendido su influencia hacia Marruecos y llegado hasta Melilla.
El barrio cuenta con todos los servicios básicos y se desarrollan trabajos de limpieza de choque, jardinería y desinfección. Además, en sus calles se realizan trabajos festivos durante la Ramadán.
Sin embargo, algunos vecinos alegan que faltan mejoras en la zona, especialmente en la carretera de acceso al barrio. La falta de parques y zonas verdes también es un tema importante.
La tranquilidad del Cerro de Palma Santa es lo que más valen sus habitantes, quienes buscan vivir en paz en un lugar único y auténtico.