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La situación de los "niños de la Guerra Civil" españoles se ha vuelto cada vez más complicada. La mayoría de ellos ya habrán cumplido 100 años y, en muchos casos, están a punto de dejar este mundo. Sin embargo, el impago de sus pensiones rusas sigue sin resolverse.
En su mayoría, los afectados eran niños cuando fueron evacuados desde España para escapar de la guerra civil. Muchos de ellos crecieron en Rusia y trabajaron allí hasta que regresaron a España después de la muerte del dictador Francisco Franco.
Honorina Fernández es una de las más destacadas. Era una niña cuando se fue con sus hermanos pequeños desde Gijón en 1937, llegando a trabajar como enfermera y luego estudiar medicina. Su hijo Miguel afirma que su madre tuvo que enfrentar el final de su vida sin cobrar la pensión rusa que le correspondía.
La situación se ha vuelto más complicada tras las sanciones impuestas por la Unión Europea a Rusia tras la invasión del país en Ucrania. El Fondo de Pensiones Ruso asegura que los bancos corresponsales no mantienen relaciones económicas con el país debido a las sanciones internacionales, lo que impide la transferencia de fondos.
El Ministerio de Economía explica que las reglamentos aprobados por el Consejo de la UE contra Rusia "recogen una serie de obligaciones y prohibiciones" pero no puede intervenir. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones admite que la situación ha podido verse afectada por las sanciones y solicita a Economía que realice gestiones para reanudar el pago de las pensiones.
El peor momento de sus vidas fue cuando tuvieron que irse en el peor momento posible. Santiago Álvarez, un exiliado republicano, vivió entre la actividad política, la cárcel y el exilio antes de recibir su destino final en Rusia como hijo del destacado dirigente comunista Sebastián Zapirain.
La situación también afecta a sus hijos, que ya han cumplido 81 años. Aurora Zapirain afirma que siempre pensó que podía haber retrasos en el pago de la pensión rusa pero nunca llegaban. Su padre fue represaliado y vivió entre la actividad política y el exilio.
El gobierno español no puede intervenir en este caso, pero hay quienes reclaman que se adelante con el dinero hasta que las transferencias puedan ser posibles.
En su mayoría, los afectados eran niños cuando fueron evacuados desde España para escapar de la guerra civil. Muchos de ellos crecieron en Rusia y trabajaron allí hasta que regresaron a España después de la muerte del dictador Francisco Franco.
Honorina Fernández es una de las más destacadas. Era una niña cuando se fue con sus hermanos pequeños desde Gijón en 1937, llegando a trabajar como enfermera y luego estudiar medicina. Su hijo Miguel afirma que su madre tuvo que enfrentar el final de su vida sin cobrar la pensión rusa que le correspondía.
La situación se ha vuelto más complicada tras las sanciones impuestas por la Unión Europea a Rusia tras la invasión del país en Ucrania. El Fondo de Pensiones Ruso asegura que los bancos corresponsales no mantienen relaciones económicas con el país debido a las sanciones internacionales, lo que impide la transferencia de fondos.
El Ministerio de Economía explica que las reglamentos aprobados por el Consejo de la UE contra Rusia "recogen una serie de obligaciones y prohibiciones" pero no puede intervenir. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones admite que la situación ha podido verse afectada por las sanciones y solicita a Economía que realice gestiones para reanudar el pago de las pensiones.
El peor momento de sus vidas fue cuando tuvieron que irse en el peor momento posible. Santiago Álvarez, un exiliado republicano, vivió entre la actividad política, la cárcel y el exilio antes de recibir su destino final en Rusia como hijo del destacado dirigente comunista Sebastián Zapirain.
La situación también afecta a sus hijos, que ya han cumplido 81 años. Aurora Zapirain afirma que siempre pensó que podía haber retrasos en el pago de la pensión rusa pero nunca llegaban. Su padre fue represaliado y vivió entre la actividad política y el exilio.
El gobierno español no puede intervenir en este caso, pero hay quienes reclaman que se adelante con el dinero hasta que las transferencias puedan ser posibles.