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Un conductor borracho con carnet retirado que amenaza con una pistola a la Guardia Civil en Galicia es detenido.
El sábado pasado, un hombre de 63 años de Lugo se atrevió a ponerse al volante de su todoterreno y darle bruscamente marcha atrás ante los agentes policiales que le habían solicitado una prueba de alcoholemia. A pesar de estar bajo embargo por conducción, el varón tomó la decisión de darse a la fuga, proyectando su vehículo contra un coche oficial y arrojando "alarde de un arma corta" a los agentes.
La Guardia Civil logró detener al individuo después de que sufriera una salida de vía y quedara con el vehículo inmovilizado. Tras bajarse del coche, el hombre avanzó hacia los agentes empuñando la pistola de aire comprimido, aunque finalmente fue desarmado y inmovilizado sin necesidad de utilizar sus armas reglamentarias.
El varón será juzgado por un presunto delito contra la seguridad vial y otro por atentar contra los agentes de la autoridad. La condena puede ser de prisión entre 1 y 4 años, según el artículo 550 del Código Penal.
En todo caso, el hombre también se enfrentará a una pena de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años, según el artículo 383 del Código Penal, debido a su negativa a someterse a la prueba de alcoholemia.
El sábado pasado, un hombre de 63 años de Lugo se atrevió a ponerse al volante de su todoterreno y darle bruscamente marcha atrás ante los agentes policiales que le habían solicitado una prueba de alcoholemia. A pesar de estar bajo embargo por conducción, el varón tomó la decisión de darse a la fuga, proyectando su vehículo contra un coche oficial y arrojando "alarde de un arma corta" a los agentes.
La Guardia Civil logró detener al individuo después de que sufriera una salida de vía y quedara con el vehículo inmovilizado. Tras bajarse del coche, el hombre avanzó hacia los agentes empuñando la pistola de aire comprimido, aunque finalmente fue desarmado y inmovilizado sin necesidad de utilizar sus armas reglamentarias.
El varón será juzgado por un presunto delito contra la seguridad vial y otro por atentar contra los agentes de la autoridad. La condena puede ser de prisión entre 1 y 4 años, según el artículo 550 del Código Penal.
En todo caso, el hombre también se enfrentará a una pena de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años, según el artículo 383 del Código Penal, debido a su negativa a someterse a la prueba de alcoholemia.