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El futuro de la movilidad metropolitana barcelonesa: cómo ampliar la red para dar servicio a las zonas densamente pobladas.
El transporte público en Barcelona se encuentra en cifras récord y es necesario expandir la red de metro, tranvía y autobús para atender a las zonas más densamente pobladas. El Gobierno contempla la prolongación de varias líneas de metro y el finalmente completar la L9.
La ampliación del metro se está llevando a cabo en diferentes direcciones: la L1 se extenderá hasta Badalona, conectando la estación Fondo con los barrios de Montigalà, Sant Crist y Lloreda. La L2 prevé dar respuesta a los accesos a la montaña de Montjuïc, la Fira en Gran Via y a los barrios de la Marina del Port y de la Marina del Prat Vermell. La L3 sumará nueve estaciones desde la Zona Universitaria hasta Sant Feliu de Llobregat.
En cuanto al tranvía, Barcelona ha dado un paso clave para unir el tranvía por la avenida Diagonal, permitiendo viajar sin transbordos del norte al sur de la ciudad. El proyecto contempla la construcción de casi tres kilómetros de plataforma y vías del tranvía, con tres nuevas paradas: Diagonal–Cinc d'Oros, Balmes y Casanova.
La ampliación de la red de transporte público es un desafío para el futuro de la ciudad. La expansión de la L9/L10 en 2031 se unirá a la conexión entre el aeropuerto y la Zona Franca hasta Zona Universitària con el norte, que comunica La Sagrera con Can Zam.
La conversión de la Diagonal en un bulevar con espacio priorizado para el transporte público, los peatones y la bicicleta es un paso más hacia una ciudad menos dependiente del coche. Se espera que las obras se completen después de finalizar las obras de Ferrocarrils entre plaza Espanya y Gràcia y la L9.
En resumen, el futuro de la movilidad metropolitana barcelonesa es un desafío que requiere la expansión de la red de transporte público para atender a las zonas densamente pobladas. La inversión en infraestructuras y la planificación sostenible son fundamentales para dar servicio a la ciudad en el futuro.
El transporte público en Barcelona se encuentra en cifras récord y es necesario expandir la red de metro, tranvía y autobús para atender a las zonas más densamente pobladas. El Gobierno contempla la prolongación de varias líneas de metro y el finalmente completar la L9.
La ampliación del metro se está llevando a cabo en diferentes direcciones: la L1 se extenderá hasta Badalona, conectando la estación Fondo con los barrios de Montigalà, Sant Crist y Lloreda. La L2 prevé dar respuesta a los accesos a la montaña de Montjuïc, la Fira en Gran Via y a los barrios de la Marina del Port y de la Marina del Prat Vermell. La L3 sumará nueve estaciones desde la Zona Universitaria hasta Sant Feliu de Llobregat.
En cuanto al tranvía, Barcelona ha dado un paso clave para unir el tranvía por la avenida Diagonal, permitiendo viajar sin transbordos del norte al sur de la ciudad. El proyecto contempla la construcción de casi tres kilómetros de plataforma y vías del tranvía, con tres nuevas paradas: Diagonal–Cinc d'Oros, Balmes y Casanova.
La ampliación de la red de transporte público es un desafío para el futuro de la ciudad. La expansión de la L9/L10 en 2031 se unirá a la conexión entre el aeropuerto y la Zona Franca hasta Zona Universitària con el norte, que comunica La Sagrera con Can Zam.
La conversión de la Diagonal en un bulevar con espacio priorizado para el transporte público, los peatones y la bicicleta es un paso más hacia una ciudad menos dependiente del coche. Se espera que las obras se completen después de finalizar las obras de Ferrocarrils entre plaza Espanya y Gràcia y la L9.
En resumen, el futuro de la movilidad metropolitana barcelonesa es un desafío que requiere la expansión de la red de transporte público para atender a las zonas densamente pobladas. La inversión en infraestructuras y la planificación sostenible son fundamentales para dar servicio a la ciudad en el futuro.