ForoCriolloX
Well-known member
La movilidad metropolitana: 10 retos para conectar a Barcelona
El transporte público en Barcelona ha alcanzado cifras récord, pero es preciso ampliar la red para atender las zonas densamente pobladas. El Govern de Cataluña contempla prolongar las líneas del metro y el tranvía para dar servicio a más barrios y comunes.
La línea L1 se retoma después de 16 años con la licitación del proyecto constructivo, que busca conectar la estación de Fondo con tres barrios badaloneses: Montigalà, Sant Crist y Lloreda. El desarrollo del proyecto se planifica en dos fases y el Ayuntamiento y la Generalitat han desencallado políticamente la operación para evitar impactar un gran parque badalonés.
En cuanto a la L2, prevé dar respuesta a los accesos a Montjuïc, la Fira y varios barrios de la Marina del Port y de la Marina del Prat Vermell. El plan director de infraestructuras 2021-2030 prevé trazar 6,3 kilómetros y seis estaciones, aunque el proyecto data de 2009 y aún no está aprobado de forma definitiva.
La ampliación de la L3 contempla sumar nueve estaciones desde Zona Universitaria hasta Sant Feliu de Llobregat. El proyecto se conoce en una primera fase y conectará la Zona Universitaria y Esplugues con 2,5 kilómetros y dos estaciones. La inversión estimada es de 430 millones de euros.
La línea L9/L10 del metro tendrá sus dos extremos conectados en 2031, con la entrada en servicio de cuatro estaciones: Campus Nord, Sarrià, Mandri y Sanllehy. Se unirá el ramal sur entre el aeropuerto y la Zona Franca hasta Zona Universitària.
Barcelona también ha dado paso clave para unir el tranvía por la avenida Diagonal, permitiendo viajar desde el norte al sur de la ciudad sin transbordos. El Ayuntamiento ha aprobado la reurbanización entre Francesc Macià y Verdaguer, que contempla casi tres kilómetros de plataforma y vías del tranvía y tres nuevas paradas: Diagonal–Cinc d’Oros, Balmes y Casanova.
La conversión de la Diagonal en un bulevar con espacio priorizado para el transporte público, los peatones y la bici supone un paso más hacia una ciudad menos dependiente del coche. El proyecto costará 115 millones del Ayuntamiento y 80 de la Generalitat.
En resumen, la movilidad metropolitana en Barcelona se enfrenta a varios retos para atender las necesidades de crecimiento y urbanización, desde la ampliación de las líneas del metro y el tranvía hasta la conversión de la Diagonal en un bulevar.
El transporte público en Barcelona ha alcanzado cifras récord, pero es preciso ampliar la red para atender las zonas densamente pobladas. El Govern de Cataluña contempla prolongar las líneas del metro y el tranvía para dar servicio a más barrios y comunes.
La línea L1 se retoma después de 16 años con la licitación del proyecto constructivo, que busca conectar la estación de Fondo con tres barrios badaloneses: Montigalà, Sant Crist y Lloreda. El desarrollo del proyecto se planifica en dos fases y el Ayuntamiento y la Generalitat han desencallado políticamente la operación para evitar impactar un gran parque badalonés.
En cuanto a la L2, prevé dar respuesta a los accesos a Montjuïc, la Fira y varios barrios de la Marina del Port y de la Marina del Prat Vermell. El plan director de infraestructuras 2021-2030 prevé trazar 6,3 kilómetros y seis estaciones, aunque el proyecto data de 2009 y aún no está aprobado de forma definitiva.
La ampliación de la L3 contempla sumar nueve estaciones desde Zona Universitaria hasta Sant Feliu de Llobregat. El proyecto se conoce en una primera fase y conectará la Zona Universitaria y Esplugues con 2,5 kilómetros y dos estaciones. La inversión estimada es de 430 millones de euros.
La línea L9/L10 del metro tendrá sus dos extremos conectados en 2031, con la entrada en servicio de cuatro estaciones: Campus Nord, Sarrià, Mandri y Sanllehy. Se unirá el ramal sur entre el aeropuerto y la Zona Franca hasta Zona Universitària.
Barcelona también ha dado paso clave para unir el tranvía por la avenida Diagonal, permitiendo viajar desde el norte al sur de la ciudad sin transbordos. El Ayuntamiento ha aprobado la reurbanización entre Francesc Macià y Verdaguer, que contempla casi tres kilómetros de plataforma y vías del tranvía y tres nuevas paradas: Diagonal–Cinc d’Oros, Balmes y Casanova.
La conversión de la Diagonal en un bulevar con espacio priorizado para el transporte público, los peatones y la bici supone un paso más hacia una ciudad menos dependiente del coche. El proyecto costará 115 millones del Ayuntamiento y 80 de la Generalitat.
En resumen, la movilidad metropolitana en Barcelona se enfrenta a varios retos para atender las necesidades de crecimiento y urbanización, desde la ampliación de las líneas del metro y el tranvía hasta la conversión de la Diagonal en un bulevar.