ForoDelSolLibre
Well-known member
"El precio de la libertad: cómo Vencar Capital está robándole a sus inquilinos los sueños de vivir en Madrid"
Carlos Rubio siempre ha sido un hombre minucioso. Desde que se mudó a Valverde 42, en el barrio de Malasaña, hace tres años, ha estado atento a cada detalle del mundo que lo rodea. Pero nunca imaginó que su detallismo sería la clave para descubrir una trama que le costaría sus sueños de vivir en Madrid.
La promotoria inmobiliaria Vencar Capital, que se especializa en vender pisos y casas reconvertidos en viviendas de lujo, compró el edificio donde reside Rubio y 17 vecinos más por un promedio de 735.000 euros. Ahora, con la intención de aumentar los ingresos, les ofrece renovar sus contratos o buscar otro lugar para vivir.
Si se quedan, pagarán al menos tres veces más que ahora. Si prefieren irse a alguna otra ciudad, como Navalcarnero o Colmenarejo, a 35 kilómetros de Madrid, el precio es igual, pero la vida será muy diferente. "Una casa no es solo el sitio donde vienes a dormir", dice Rubio. "Irme a 35 kilómetros de Madrid no es solo pagar los novecientos euros al mes, es el coche, el tiempo que pierdes en el transporte, no ver a tu pareja".
Un estudio de mercado realizado por Rubio y sus vecinos ha mostrado que la oferta de pisos de dos habitaciones en barrios como Malasaña está disminuyendo. "Estamos hablando de un 50% a 60% de la oferta", explica un trabajador de Redpiso, una inmobiliaria con sede en Madrid. Los precios, sin embargo, siguen subiendo.
La vecina más antigua del edificio, Marcos Valiente, se queja de cómo ha cambiado el barrio. "Malasaña todavía era un pueblecito dentro de Madrid". Ahora, el edificio donde vive se ha vendido y convertido en un bloque de pisos que se alquilan por Airbnb. Valiente cree que la situación es cada vez más difícil para los inquilinos. "¿Dónde voy con 3.000 euros? Me echan de Madrid".
Rubio, junto a sus vecinos, decidieron salir a la calle el próximo sábado para denunciar su situación y exigir justicia. "Queremos que se nos escuche", dice. La lucha por sus derechos no será fácil, pero Rubio está dispuesto a hacer todo lo posible para proteger su hogar y su futuro en Madrid.
Carlos Rubio siempre ha sido un hombre minucioso. Desde que se mudó a Valverde 42, en el barrio de Malasaña, hace tres años, ha estado atento a cada detalle del mundo que lo rodea. Pero nunca imaginó que su detallismo sería la clave para descubrir una trama que le costaría sus sueños de vivir en Madrid.
La promotoria inmobiliaria Vencar Capital, que se especializa en vender pisos y casas reconvertidos en viviendas de lujo, compró el edificio donde reside Rubio y 17 vecinos más por un promedio de 735.000 euros. Ahora, con la intención de aumentar los ingresos, les ofrece renovar sus contratos o buscar otro lugar para vivir.
Si se quedan, pagarán al menos tres veces más que ahora. Si prefieren irse a alguna otra ciudad, como Navalcarnero o Colmenarejo, a 35 kilómetros de Madrid, el precio es igual, pero la vida será muy diferente. "Una casa no es solo el sitio donde vienes a dormir", dice Rubio. "Irme a 35 kilómetros de Madrid no es solo pagar los novecientos euros al mes, es el coche, el tiempo que pierdes en el transporte, no ver a tu pareja".
Un estudio de mercado realizado por Rubio y sus vecinos ha mostrado que la oferta de pisos de dos habitaciones en barrios como Malasaña está disminuyendo. "Estamos hablando de un 50% a 60% de la oferta", explica un trabajador de Redpiso, una inmobiliaria con sede en Madrid. Los precios, sin embargo, siguen subiendo.
La vecina más antigua del edificio, Marcos Valiente, se queja de cómo ha cambiado el barrio. "Malasaña todavía era un pueblecito dentro de Madrid". Ahora, el edificio donde vive se ha vendido y convertido en un bloque de pisos que se alquilan por Airbnb. Valiente cree que la situación es cada vez más difícil para los inquilinos. "¿Dónde voy con 3.000 euros? Me echan de Madrid".
Rubio, junto a sus vecinos, decidieron salir a la calle el próximo sábado para denunciar su situación y exigir justicia. "Queremos que se nos escuche", dice. La lucha por sus derechos no será fácil, pero Rubio está dispuesto a hacer todo lo posible para proteger su hogar y su futuro en Madrid.