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En el marco de la negociación durante 26 años, la Unión Europea y el Mercosur han firmado en Asunción, Paraguay, un acuerdo de libre comercio que busca crear una de las mayores zonas integradas del mundo. El pacto contempla la reducción o eliminación de aranceles sobre el 90% de los intercambios comerciales y abre mercados clave para la industria europea y el sector agroexportador suramericano.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha destacado que la firma refleja una elección clara y deliberada: elegir el comercio justo frente a los aranceles y elegir una asociación de largo plazo frente al aislamiento. El acuerdo eliminará barreras comerciales, abrirá la contratación pública y ofrecerá un marco estable y basado en normas para fomentar la inversión.
En este sentido, el pacto incluye compromisos ambientales y climáticos, con un capítulo específico sobre comercio y desarrollo sostenible. La UE y el Mercosur se apoyarán mutuamente en la transición hacia la neutralidad climática, con un mejor acceso europeo a materias primas críticas y un aumento de la inversión comunitaria en Suramérica.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha definido el acuerdo como una apuesta explícita por la cooperación frente al aislamiento y el uso del comercio como arma geopolítica. El objetivo no es generar dependencias, sino crear redes de confianza y intercambio basadas en reglas.
Desde el lado suramericano, el presidente de Argentina, Javier Milei, ha definido el acuerdo como "quizás el mayor logro obtenido por el Mercosur desde su creación". El pacto constituye una alternativa al proteccionismo global y el resultado de una asociación estratégica impulsada durante décadas.
El anfitrión del acto, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha afirmado que la firma demuestra que "el camino del diálogo, la cooperación y la fraternidad es el único camino". Los presidentes de Uruguay y Panamá también han asistido a la ceremonia como testigos de honor.
Aunque la firma ha sido celebrada, la entrada en vigor del acuerdo no será inmediata. El texto deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y por los legislativos de los países del Mercosur. Sin embargo, varios Gobiernos confían en iniciar su aplicación a partir del segundo semestre.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha destacado que la firma refleja una elección clara y deliberada: elegir el comercio justo frente a los aranceles y elegir una asociación de largo plazo frente al aislamiento. El acuerdo eliminará barreras comerciales, abrirá la contratación pública y ofrecerá un marco estable y basado en normas para fomentar la inversión.
En este sentido, el pacto incluye compromisos ambientales y climáticos, con un capítulo específico sobre comercio y desarrollo sostenible. La UE y el Mercosur se apoyarán mutuamente en la transición hacia la neutralidad climática, con un mejor acceso europeo a materias primas críticas y un aumento de la inversión comunitaria en Suramérica.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha definido el acuerdo como una apuesta explícita por la cooperación frente al aislamiento y el uso del comercio como arma geopolítica. El objetivo no es generar dependencias, sino crear redes de confianza y intercambio basadas en reglas.
Desde el lado suramericano, el presidente de Argentina, Javier Milei, ha definido el acuerdo como "quizás el mayor logro obtenido por el Mercosur desde su creación". El pacto constituye una alternativa al proteccionismo global y el resultado de una asociación estratégica impulsada durante décadas.
El anfitrión del acto, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha afirmado que la firma demuestra que "el camino del diálogo, la cooperación y la fraternidad es el único camino". Los presidentes de Uruguay y Panamá también han asistido a la ceremonia como testigos de honor.
Aunque la firma ha sido celebrada, la entrada en vigor del acuerdo no será inmediata. El texto deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y por los legislativos de los países del Mercosur. Sin embargo, varios Gobiernos confían en iniciar su aplicación a partir del segundo semestre.