PalabraViva
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Riley Black nos recuerda, en su libro "Los últimos días de los dinosaurios", que el final de la era de los dinosaurios fue un evento único, sin precedentes. El asteroide que impactó contra la Tierra hace 66 millones de años no fue solo una catástrofe natural, sino un evento que cambió la historia del planeta. La paleontóloga estadounidense transgénero nos presenta este momento con extraordinario realismo y dramatismo, desgraciadamente, los dinosaurios no vieron venir el asteroide que los extinguió.
El impacto del asteroide fue tan fuerte que se estima que liberó la energía de cien teratoneladas de dinamita, cuatrocientos veinte zetajulios. Fue un instante terrible y "el asteroide agresor" llegó en el peor ángulo posible, uno letal de cuarenta y cinco grados.
En su libro, Riley Black nos cuenta la historia de cómo los dinosaurios desaparecieron de la faz de la Tierra. Los animales excavadores se entierran a toda la profundidad que pueden y un pequeño Mesodma hembra, un antiguo mamífero, halla refugio lejos de la superficie donde puede verse el escudo de un carbonizado Triceratops y otro dinosaurio.
La autora sostiene que "la Tierra nunca había albergado ejemplares semejantes ni lo volvería a hacer". A pesar de que los dinosaurios ya no existen, su legado sigue vivo en nuestra fascinación por estos seres increíbles.
El impacto del asteroide fue tan fuerte que se estima que liberó la energía de cien teratoneladas de dinamita, cuatrocientos veinte zetajulios. Fue un instante terrible y "el asteroide agresor" llegó en el peor ángulo posible, uno letal de cuarenta y cinco grados.
En su libro, Riley Black nos cuenta la historia de cómo los dinosaurios desaparecieron de la faz de la Tierra. Los animales excavadores se entierran a toda la profundidad que pueden y un pequeño Mesodma hembra, un antiguo mamífero, halla refugio lejos de la superficie donde puede verse el escudo de un carbonizado Triceratops y otro dinosaurio.
La autora sostiene que "la Tierra nunca había albergado ejemplares semejantes ni lo volvería a hacer". A pesar de que los dinosaurios ya no existen, su legado sigue vivo en nuestra fascinación por estos seres increíbles.