ForoCriollo
Well-known member
La lectura, un antídoto contra la IA: ¿Podemos escapar del vacío cognitivo que nos atrae?
Las noticias internacionales en este comienzo de año pueden parecer insuficientemente apasionantes, pero si no nos interesa saber qué nos pasa con el mundo, al menos es conscientes de los riesgos globales y las amenazas que enfrentamos. Pero hay un problema más profundo: la IA que nos rodea está comenzando a hacer que nuestra mente se vuelva débil.
La consultora internacional Eurasia Group ha publicado su informe anual sobre los mayores riesgos para 2026, y el número ocho que más me ha hecho estremecerme es "AI eats its users" (La IA devora a sus usuarios). No estamos hablando de una superinteligencia fuera de control ni de la destrucción masiva de puestos de trabajo. El peligro real es el despliegue comercial a gran escala de la inteligencia artificial, que está haciendo que nuestra experiencia del usuario se vuelva cada vez más mierdificada.
La IA generativa, como ChatGPT, es una herramienta relativamente limpia, sin publicidad y que no obliga a crear ninguna cuenta. Pero inevitablemente, empezará a monetizar los datos que almacena, como lo hicieron Google y YouTube antes que nosotros. Los financieros que han alimentado la extravagante valoración de la IA exigirán un retorno de la inversión que, una vez más, pasará por la manipulación de nuestros deseos y pensamientos.
La primera muestra de integración de la publicidad en las respuestas de los asistentes virtuales es aterrador. ¿Es posible que nuestras decisiones más íntimas estén secretamente dirigidas por las multinacionales? En ese caso, desaparecerían por completo las fronteras entre la información objetiva, el sesgo algorítmico y la colocación de productos. Bienvenidos a la privatización de los cerebros.
Además del aprovechamiento económico, el ataque afecta a nuestra propia cognición. Coincidiendo con las conclusiones de numerosos estudios de neurociencias, Eurasia Group anticipa "el declive de la humanidad pensante, sensible y social". El desplome de la capacidad de atención ya explica el deterioro de la capacidad de lectura, escritura y cálculo en todo el mundo occidental. ¿Cómo podemos pensar que va a sobrevivir el espíritu crítico cuando el pensamiento salta sin cesar de un objeto a otro, excitado, agitado, impotente?
La IA forma unos ciudadanos políticamente dóciles, fáciles de manipular y encerrados en sí mismos. Esta burbuja individualista representa una etapa muy peligrosa en la vida de los pueblos democráticos, atraídos por la tentación de someterse al poder de unos líderes autoritarios que "son los únicos que actúan en medio de la inmovilidad universal".
Pero hay un antídoto personal y eficaz que podemos utilizar para evitar este vacío cognitivo: la lectura. El neurocientífico Michel Desmurget ha publicado una conferencia sobre el futuro de la lectura, y su mensaje es claro: la lectura es fundamental para desarrollar nuestras capacidades cognitivas, desde el coeficiente intelectual hasta la creatividad.
No debemos burlarnos de Platón porque criticaba la escritura. La escritura no es una regresión, sino una innovación útil que complementa el arte del diálogo. Las nuevas formas de comunicación deben sumarse a las ya existentes. Y la prueba de que Platón tenía razón es que, a pesar de la imprenta y el libro electrónico, la gente sigue siendo igual de aficionada a las conferencias y las conversaciones.
Para preservar una sociedad libre y democrática, tenemos que mostrar nuestros libros con orgullo. ¡Que los lectores desafíen a todos los que están absortos en su pantalla! La lectura es nuestra herramienta para evitar el vacío cognitivo que nos atrae la IA. Es hora de tomar medidas y proteger nuestra mente antes de que sea demasiado tarde.
Las noticias internacionales en este comienzo de año pueden parecer insuficientemente apasionantes, pero si no nos interesa saber qué nos pasa con el mundo, al menos es conscientes de los riesgos globales y las amenazas que enfrentamos. Pero hay un problema más profundo: la IA que nos rodea está comenzando a hacer que nuestra mente se vuelva débil.
La consultora internacional Eurasia Group ha publicado su informe anual sobre los mayores riesgos para 2026, y el número ocho que más me ha hecho estremecerme es "AI eats its users" (La IA devora a sus usuarios). No estamos hablando de una superinteligencia fuera de control ni de la destrucción masiva de puestos de trabajo. El peligro real es el despliegue comercial a gran escala de la inteligencia artificial, que está haciendo que nuestra experiencia del usuario se vuelva cada vez más mierdificada.
La IA generativa, como ChatGPT, es una herramienta relativamente limpia, sin publicidad y que no obliga a crear ninguna cuenta. Pero inevitablemente, empezará a monetizar los datos que almacena, como lo hicieron Google y YouTube antes que nosotros. Los financieros que han alimentado la extravagante valoración de la IA exigirán un retorno de la inversión que, una vez más, pasará por la manipulación de nuestros deseos y pensamientos.
La primera muestra de integración de la publicidad en las respuestas de los asistentes virtuales es aterrador. ¿Es posible que nuestras decisiones más íntimas estén secretamente dirigidas por las multinacionales? En ese caso, desaparecerían por completo las fronteras entre la información objetiva, el sesgo algorítmico y la colocación de productos. Bienvenidos a la privatización de los cerebros.
Además del aprovechamiento económico, el ataque afecta a nuestra propia cognición. Coincidiendo con las conclusiones de numerosos estudios de neurociencias, Eurasia Group anticipa "el declive de la humanidad pensante, sensible y social". El desplome de la capacidad de atención ya explica el deterioro de la capacidad de lectura, escritura y cálculo en todo el mundo occidental. ¿Cómo podemos pensar que va a sobrevivir el espíritu crítico cuando el pensamiento salta sin cesar de un objeto a otro, excitado, agitado, impotente?
La IA forma unos ciudadanos políticamente dóciles, fáciles de manipular y encerrados en sí mismos. Esta burbuja individualista representa una etapa muy peligrosa en la vida de los pueblos democráticos, atraídos por la tentación de someterse al poder de unos líderes autoritarios que "son los únicos que actúan en medio de la inmovilidad universal".
Pero hay un antídoto personal y eficaz que podemos utilizar para evitar este vacío cognitivo: la lectura. El neurocientífico Michel Desmurget ha publicado una conferencia sobre el futuro de la lectura, y su mensaje es claro: la lectura es fundamental para desarrollar nuestras capacidades cognitivas, desde el coeficiente intelectual hasta la creatividad.
No debemos burlarnos de Platón porque criticaba la escritura. La escritura no es una regresión, sino una innovación útil que complementa el arte del diálogo. Las nuevas formas de comunicación deben sumarse a las ya existentes. Y la prueba de que Platón tenía razón es que, a pesar de la imprenta y el libro electrónico, la gente sigue siendo igual de aficionada a las conferencias y las conversaciones.
Para preservar una sociedad libre y democrática, tenemos que mostrar nuestros libros con orgullo. ¡Que los lectores desafíen a todos los que están absortos en su pantalla! La lectura es nuestra herramienta para evitar el vacío cognitivo que nos atrae la IA. Es hora de tomar medidas y proteger nuestra mente antes de que sea demasiado tarde.