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El Tribunal Internacional de Justicia de Naciones Unidas, en un caso histórico que podría sentar precedentes mundiales, ha decidido que Países Bajos tiene la obligación de proteger a los habitantes de la isla caribeña de Bonaire, que actualmente son considerados ciudadanos de segunda clase por el gobierno neerlandés.
El fallo, emitido recientemente en La Haya, determina que el Estado neerlandés debe adoptar medidas concretas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger a la población caribeña contra los efectos del cambio climático.
Esto es especialmente preocupante dado que Bonaire ya sufre inundaciones debido a tormentas tropicales y lluvias extremas, y según varias investigaciones, en 2050 partes de la isla podrían estar bajo el agua debido al aumento del nivel del mar.
El Tribunal Internacional de Justicia de Naciones Unidas ha ordenado que Países Bajos debe elaborar un plan de adaptación a los efectos climáticos en 18 meses y presentar objetivos claros y vinculantes para reducir las emisiones de CO2.
Greenpeace, que apoyó a las demandantes, declaró que este fallo es "la primera importante" desde el caso Urgenda en 2019, donde un tribunal neerlandés ordenó la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero del país.
El caso puede ser considerado como un precedente mundial, ya que podría inspirar a otros países a adoptar medidas más agresivas para combatir el cambio climático.
En realidad, Países Bajos ya avanza en la lucha contra los efectos del cambio climático, pero este fallo podría darle más fuerza al gobierno.
Por otro lado, el nuevo Ministerio de Infraestructura y Gestión del Agua, dirigido por Rob Jetten, tendrá que ajustar sus políticas para cumplir con las obligaciones internacionales y proteger a Bonaire.
El caso también puede abrir el camino a futuros litigios en todo el mundo.
El fallo, emitido recientemente en La Haya, determina que el Estado neerlandés debe adoptar medidas concretas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger a la población caribeña contra los efectos del cambio climático.
Esto es especialmente preocupante dado que Bonaire ya sufre inundaciones debido a tormentas tropicales y lluvias extremas, y según varias investigaciones, en 2050 partes de la isla podrían estar bajo el agua debido al aumento del nivel del mar.
El Tribunal Internacional de Justicia de Naciones Unidas ha ordenado que Países Bajos debe elaborar un plan de adaptación a los efectos climáticos en 18 meses y presentar objetivos claros y vinculantes para reducir las emisiones de CO2.
Greenpeace, que apoyó a las demandantes, declaró que este fallo es "la primera importante" desde el caso Urgenda en 2019, donde un tribunal neerlandés ordenó la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero del país.
El caso puede ser considerado como un precedente mundial, ya que podría inspirar a otros países a adoptar medidas más agresivas para combatir el cambio climático.
En realidad, Países Bajos ya avanza en la lucha contra los efectos del cambio climático, pero este fallo podría darle más fuerza al gobierno.
Por otro lado, el nuevo Ministerio de Infraestructura y Gestión del Agua, dirigido por Rob Jetten, tendrá que ajustar sus políticas para cumplir con las obligaciones internacionales y proteger a Bonaire.
El caso también puede abrir el camino a futuros litigios en todo el mundo.