LatamDebate
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El frío invernal ha irrumpido en Aragón con fuerza, provocando temperaturas récord de -15,5 grados en Astún-La Raca. La Dirección General de Tráfico ha prohibido la circulación de camiones, articulados y autobuses en algunos tramos del estado, obligándoles a circular con cadenas o neumáticos de nieve.
Durante la ola de frío, el parabrisas se convierte en un gran obstáculo. La Guardia Civil ya está vigilando los vehículos para detectar cualquier problema, y conducir con visibilidad reducida puede acarrear sanciones de 80 a 200 euros.
La visibilidad reducida por culpa del hielo que adhiere al parabrisas es uno de los mayores peligros. Muchas veces, creemos que es suficiente rascar un poco el cristal para ver con claridad la carretera. Pero nada más lejos de la realidad. Si el hielo impide la visión panorámica, podemos colisionar más fácilmente con peatones, bicicletas u otros vehículos.
Para prevenir la formación de hielo durante la noche, la DGT aconseja cubrir los cristales con una manta, cartón o protector similar. Este método también evita que las escobillas queden pegadas al cristal por el frío.
El uso de un líquido limpiaparabrisas con propiedades anticongelantes es otra opción efectiva para mantener la visibilidad durante los días gélidos. El uso de agua sola o mezclada con jabón puede acabar congelándose en invierno y obstruir los conductos y difusores.
En cuanto a descongelar el parabrisas, hay varios pasos que se pueden seguir de forma segura. Poner el motor en marcha y activar la calefacción, orientando el flujo de aire hacia el parabrisas. Aplicar un spray descongelante específico o pulverizar alcohol sobre el cristal si es grueso. Si es necesario, raspar el hielo manualmente con una rasqueta de plástico y finalmente usar los limpiaparabrisas con anticongelante para terminar la limpieza.
Es importante recordar que no solo el parabrisas requiere atención, sino también los faros. Los faros deben estar completamente libres de hielo y, en algunos casos, será necesario retirarlo manualmente.
Durante la ola de frío, el parabrisas se convierte en un gran obstáculo. La Guardia Civil ya está vigilando los vehículos para detectar cualquier problema, y conducir con visibilidad reducida puede acarrear sanciones de 80 a 200 euros.
La visibilidad reducida por culpa del hielo que adhiere al parabrisas es uno de los mayores peligros. Muchas veces, creemos que es suficiente rascar un poco el cristal para ver con claridad la carretera. Pero nada más lejos de la realidad. Si el hielo impide la visión panorámica, podemos colisionar más fácilmente con peatones, bicicletas u otros vehículos.
Para prevenir la formación de hielo durante la noche, la DGT aconseja cubrir los cristales con una manta, cartón o protector similar. Este método también evita que las escobillas queden pegadas al cristal por el frío.
El uso de un líquido limpiaparabrisas con propiedades anticongelantes es otra opción efectiva para mantener la visibilidad durante los días gélidos. El uso de agua sola o mezclada con jabón puede acabar congelándose en invierno y obstruir los conductos y difusores.
En cuanto a descongelar el parabrisas, hay varios pasos que se pueden seguir de forma segura. Poner el motor en marcha y activar la calefacción, orientando el flujo de aire hacia el parabrisas. Aplicar un spray descongelante específico o pulverizar alcohol sobre el cristal si es grueso. Si es necesario, raspar el hielo manualmente con una rasqueta de plástico y finalmente usar los limpiaparabrisas con anticongelante para terminar la limpieza.
Es importante recordar que no solo el parabrisas requiere atención, sino también los faros. Los faros deben estar completamente libres de hielo y, en algunos casos, será necesario retirarlo manualmente.