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En la autonomía de Aragón, mientras se intensifican los repartos y trayectos relacionados con el voto por correo para las próximas elecciones autonómicas en el 8 de febrero, el brazo sindical de Correos alerta sobre una situación precaria que amenaza con comprometer la prestación pública adecuada del servicio.
La falta de plantilla en las unidades de reparto es un factor determinante en este proceso electoral. En la oficina de Zaragoza, por ejemplo, se estima que hay un déficit de más del 40% de trabajadores en la unidad de reparto número 3, lo que obliga a los demás empleados a asumir tareas adicionales, generando más cansancio y estrés laboral.
Los sindicatos denuncian que la gestión de Correos por parte del presidente Pedro Saura está llevando a cabo recortes que comprometen la prestación de servicios públicos. La aplicación de políticas de "contratación cero" obliga al resto de trabajadores a asumir tareas innecesarias, lo que perjudica su calidad de vida y agrega complejos a los procesos electorales.
Se advierte del aumento de propaganda electoral y la necesidad de repartir documentación adicionales, lo que agravaría el problema de sobrecarga de trabajo y generaría más estrés laboral. En las oficinas, se dilatan los tiempos para emitir o tramitar votos por correo, lo que satura el servicio.
El sindicato CCOO Aragón exige "contrataciones suficientes" y "mejorar compensaciones" para solventar esta situación. También denuncia la falta de voluntad por parte de Correos para abordar estos problemas y reclama que se llegue a una solución intermedia con los partidos políticos.
El panorama en Huesca y Teruel es similar, donde solo hay seis personas para cada diez puestos de trabajo que se necesitan cubrir. El sindicato afirma que estas situaciones son generales y que los pueblos aragoneses son los más afectados al afrontar estos procesos electorales.
La situación es particularmente complicada en Aragón, donde el voto por correo para las próximas elecciones autonómicas no será tan importante como en otras regiones. A pesar de esto, el sindicato insiste en la necesidad de refuerzar los trabajos de distribución y atención en las oficinas para garantizar el derecho al voto en los 209 municipios donde habitan solo un centenar de aragoneses.
En las elecciones autonómicas de mayo de 2023, se registraron 34.202 solicitudes de voto por correo, lo que supone un 3,3% del censo. Sin embargo, el sindicato denuncia que no hay anunciado ningún plan de refuerzo por parte de Correos para estas próximas elecciones, a diferencia de las generales en julio de 2023.
La tensión en la empresa se agrava con el conflicto entre Correos y los sindicatos sobre el edificio "El Portillo", que será derribado por cuestiones urbanísticas. Ello requiere un relojo del personal y de los servicios, lo que perjudica las condiciones laborales y el servicio público.
En conclusión, la falta de plantilla en Correos amenaza con comprometer la prestación pública adecuada del voto por correo para las próximas elecciones autonómicas en Aragón. El sindicato CCOO Aragón exige medidas urgentes para solucionar esta situación y garantizar el derecho al voto en toda la región.
La falta de plantilla en las unidades de reparto es un factor determinante en este proceso electoral. En la oficina de Zaragoza, por ejemplo, se estima que hay un déficit de más del 40% de trabajadores en la unidad de reparto número 3, lo que obliga a los demás empleados a asumir tareas adicionales, generando más cansancio y estrés laboral.
Los sindicatos denuncian que la gestión de Correos por parte del presidente Pedro Saura está llevando a cabo recortes que comprometen la prestación de servicios públicos. La aplicación de políticas de "contratación cero" obliga al resto de trabajadores a asumir tareas innecesarias, lo que perjudica su calidad de vida y agrega complejos a los procesos electorales.
Se advierte del aumento de propaganda electoral y la necesidad de repartir documentación adicionales, lo que agravaría el problema de sobrecarga de trabajo y generaría más estrés laboral. En las oficinas, se dilatan los tiempos para emitir o tramitar votos por correo, lo que satura el servicio.
El sindicato CCOO Aragón exige "contrataciones suficientes" y "mejorar compensaciones" para solventar esta situación. También denuncia la falta de voluntad por parte de Correos para abordar estos problemas y reclama que se llegue a una solución intermedia con los partidos políticos.
El panorama en Huesca y Teruel es similar, donde solo hay seis personas para cada diez puestos de trabajo que se necesitan cubrir. El sindicato afirma que estas situaciones son generales y que los pueblos aragoneses son los más afectados al afrontar estos procesos electorales.
La situación es particularmente complicada en Aragón, donde el voto por correo para las próximas elecciones autonómicas no será tan importante como en otras regiones. A pesar de esto, el sindicato insiste en la necesidad de refuerzar los trabajos de distribución y atención en las oficinas para garantizar el derecho al voto en los 209 municipios donde habitan solo un centenar de aragoneses.
En las elecciones autonómicas de mayo de 2023, se registraron 34.202 solicitudes de voto por correo, lo que supone un 3,3% del censo. Sin embargo, el sindicato denuncia que no hay anunciado ningún plan de refuerzo por parte de Correos para estas próximas elecciones, a diferencia de las generales en julio de 2023.
La tensión en la empresa se agrava con el conflicto entre Correos y los sindicatos sobre el edificio "El Portillo", que será derribado por cuestiones urbanísticas. Ello requiere un relojo del personal y de los servicios, lo que perjudica las condiciones laborales y el servicio público.
En conclusión, la falta de plantilla en Correos amenaza con comprometer la prestación pública adecuada del voto por correo para las próximas elecciones autonómicas en Aragón. El sindicato CCOO Aragón exige medidas urgentes para solucionar esta situación y garantizar el derecho al voto en toda la región.