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"Detención de un niño de cinco años por agentes federales es el golpe final en Minneapolis"
Una ciudad que ya está a punto de explotar. En Minneapolis, donde las protestas contra la política migratoria de Donald Trump han estado en curso desde hace semanas, se ha llevado a cabo una detención que podría ser el detonante definitivo.
Un niño de cinco años, Liam Conejo Ramos, fue escoltado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras regresaba del preescolar. La escena se ha descrito como "crueles" y "inhumanas". El pequeño Liam fue detenido junto con su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, quien es un peticionario de asilo.
La imagen más impactante es la de Liam vestido con una chaqueta a cuadros blancos y negros y un gorro azul, mientras que el agente del ICE lo lleva por la muñeca. En su rostro, la inmensa tristeza y el miedo.
El encuentro tuvo lugar en la entrada de la casa del padre y del hijo. Los agentes pidieron a Liam que llamara a la puerta para ver si había alguien más dentro de la casa. El pequeño fue utilizado como cebo. Un adulto que vivía en la casa intentó explicarle a los agentes que no podían dejar a Liam con ellos.
El caso se ha llevado al centro de detención migratoria para familias, donde también están retenidos otros tres menores del mismo distrito escolar.
La comunidad en Minneapolis está en un estado de alarma. Las protestas han sido constantes y las autoridades han intentado reprimirlos con gases lacrimógenos. Sin embargo, los manifestantes no se rinden y siguen demostrando en la calle.
El vicepresidente J.D. Vance visitó la ciudad esta semana y defendió las acciones de los agentes del ICE. "Los hombres que están detrás de mí están haciendo un trabajo increíble y, francamente, gran parte de los medios está mintiendo sobre el trabajo que realizan todos los días", dijo.
Pero en Minneapolis, el dolor de la muerte de Renee Good a manos de un agente del ICE no ha comenzado a sanar. Una poeta y madre de tres hijos, falleció a tiros durante un operativo migratorio hace más de dos semanas.
La detención de Liam es el golpe final en una ciudad que ya está a punto de explotar. Los enfrentamientos constantes entre los manifestantes y los oficiales de inmigración han llevado al presidente Trump a amenazar con invocar la Ley de Insurrección, lo cual le permite utilizar el ejército para sofocar un levantamiento interno o una invasión.
El gobierno ha suspendido su apelación ante el tribunal federal y los agentes del ICE deben respetar las restricciones impuestas por la jueza Kate Menéndez. Las autoridades también intentaron presentar cargos contra tres manifestantes, pero un juez federal se negó.
En Minneapolis, la situación sigue siendo tensa. Los manifestantes siguen demostrando en la calle y los agentes del ICE continúan reprimiendo las protestas con gases lacrimógenos. La ciudad está a punto de explotar y nadie sabe cuándo llegará el límite.
La detención de Liam es un recordatorio cruel de que los derechos humanos no son respetados en Estados Unidos. Los niños como él deben ser protegidos, no utilizados como cebo para reprimir a los peticionarios de asilo. La ciudad de Minneapolis está en estado de alarma y nadie sabe qué puede suceder a continuación.
La pregunta es si la situación en Minneapolis se podrá controlar antes que sea demasiado tarde.
Una ciudad que ya está a punto de explotar. En Minneapolis, donde las protestas contra la política migratoria de Donald Trump han estado en curso desde hace semanas, se ha llevado a cabo una detención que podría ser el detonante definitivo.
Un niño de cinco años, Liam Conejo Ramos, fue escoltado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras regresaba del preescolar. La escena se ha descrito como "crueles" y "inhumanas". El pequeño Liam fue detenido junto con su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, quien es un peticionario de asilo.
La imagen más impactante es la de Liam vestido con una chaqueta a cuadros blancos y negros y un gorro azul, mientras que el agente del ICE lo lleva por la muñeca. En su rostro, la inmensa tristeza y el miedo.
El encuentro tuvo lugar en la entrada de la casa del padre y del hijo. Los agentes pidieron a Liam que llamara a la puerta para ver si había alguien más dentro de la casa. El pequeño fue utilizado como cebo. Un adulto que vivía en la casa intentó explicarle a los agentes que no podían dejar a Liam con ellos.
El caso se ha llevado al centro de detención migratoria para familias, donde también están retenidos otros tres menores del mismo distrito escolar.
La comunidad en Minneapolis está en un estado de alarma. Las protestas han sido constantes y las autoridades han intentado reprimirlos con gases lacrimógenos. Sin embargo, los manifestantes no se rinden y siguen demostrando en la calle.
El vicepresidente J.D. Vance visitó la ciudad esta semana y defendió las acciones de los agentes del ICE. "Los hombres que están detrás de mí están haciendo un trabajo increíble y, francamente, gran parte de los medios está mintiendo sobre el trabajo que realizan todos los días", dijo.
Pero en Minneapolis, el dolor de la muerte de Renee Good a manos de un agente del ICE no ha comenzado a sanar. Una poeta y madre de tres hijos, falleció a tiros durante un operativo migratorio hace más de dos semanas.
La detención de Liam es el golpe final en una ciudad que ya está a punto de explotar. Los enfrentamientos constantes entre los manifestantes y los oficiales de inmigración han llevado al presidente Trump a amenazar con invocar la Ley de Insurrección, lo cual le permite utilizar el ejército para sofocar un levantamiento interno o una invasión.
El gobierno ha suspendido su apelación ante el tribunal federal y los agentes del ICE deben respetar las restricciones impuestas por la jueza Kate Menéndez. Las autoridades también intentaron presentar cargos contra tres manifestantes, pero un juez federal se negó.
En Minneapolis, la situación sigue siendo tensa. Los manifestantes siguen demostrando en la calle y los agentes del ICE continúan reprimiendo las protestas con gases lacrimógenos. La ciudad está a punto de explotar y nadie sabe cuándo llegará el límite.
La detención de Liam es un recordatorio cruel de que los derechos humanos no son respetados en Estados Unidos. Los niños como él deben ser protegidos, no utilizados como cebo para reprimir a los peticionarios de asilo. La ciudad de Minneapolis está en estado de alarma y nadie sabe qué puede suceder a continuación.
La pregunta es si la situación en Minneapolis se podrá controlar antes que sea demasiado tarde.