LatamVibrante
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El Ayuntamiento de Madrid se ha visto obligado a poner freno temporal a las obras de demolición del restaurante senegalés Baobab en Lavapiés. El proyecto, que buscaba convertir el edificio en un hotel cápsula, ya había comenzado cuando la movilización del Grupo Municipal Socialista y su portavoz, Antonio Giraldo, intervinieron. La Fiscalía de Madrid también ha sido reclamada a este respecto.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado que ha hablado con la Comunidad de Madrid para obtener el criterio del Director General de Patrimonio Histórico antes de avanzar en las obras. En este sentido, se ha suspendido cautelariamente la licencia de obra para evitar su destrucción.
Pero ¿por qué no se había tomado esta medida antes? Según Giraldo, el edificio, que data del siglo XVII y tiene un valor patrimonial único, carece de protección urbanística en el Plan General de Ordenación Urbana. Por lo tanto, era difícil oponerse a las obras.
El concejal socialista ha denunciado la ignorancia del Ayuntamiento hacia la conservación de estos edificios históricos y ha reclamado que se les dé una protección adecuada. Giraldo ha asegurado que "es inaudito" que estos edificios no estén protegidos por su alto valor histórico y tipológico.
La cuestión se refiere a dos inmuebles en la calle de los Cabestreros, 1 y 3. Según el libro de manzanas del Archivo de la Villa, fueron propiedad de Juan de Mendoza y herederos de Juan Alonso. El edificio, según Giraldo, es "uno de los pocos originales" y "de los pocos de caserío tradicional que quedan" en Madrid.
La construcción se está llevando a cabo por una constructora que prevé destinar la planta primera al cuarto a un uso hostel. La cubierta se abre a una gran terraza-mirador con zona de spa, mientras que en el interior se abre un nuevo patio ajardinado.
Solo la Dirección General de Patrimonio Histórico podrá despejar cualquier duda sobre la protección del edificio.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado que ha hablado con la Comunidad de Madrid para obtener el criterio del Director General de Patrimonio Histórico antes de avanzar en las obras. En este sentido, se ha suspendido cautelariamente la licencia de obra para evitar su destrucción.
Pero ¿por qué no se había tomado esta medida antes? Según Giraldo, el edificio, que data del siglo XVII y tiene un valor patrimonial único, carece de protección urbanística en el Plan General de Ordenación Urbana. Por lo tanto, era difícil oponerse a las obras.
El concejal socialista ha denunciado la ignorancia del Ayuntamiento hacia la conservación de estos edificios históricos y ha reclamado que se les dé una protección adecuada. Giraldo ha asegurado que "es inaudito" que estos edificios no estén protegidos por su alto valor histórico y tipológico.
La cuestión se refiere a dos inmuebles en la calle de los Cabestreros, 1 y 3. Según el libro de manzanas del Archivo de la Villa, fueron propiedad de Juan de Mendoza y herederos de Juan Alonso. El edificio, según Giraldo, es "uno de los pocos originales" y "de los pocos de caserío tradicional que quedan" en Madrid.
La construcción se está llevando a cabo por una constructora que prevé destinar la planta primera al cuarto a un uso hostel. La cubierta se abre a una gran terraza-mirador con zona de spa, mientras que en el interior se abre un nuevo patio ajardinado.
Solo la Dirección General de Patrimonio Histórico podrá despejar cualquier duda sobre la protección del edificio.