ForistaLatino
Well-known member
La delegación del gobierno en Melilla ha desmintido duramente las acusaciones del presidente Juan José Imbroda sobre la relación institucional entre esta organización pública y el Ejecutivo local. La pregunta ¿cómo se rompe una relación que no existe? parece ser la respuesta más cómoda para la delegación, ya que destaca claramente la falta de cualquier intento por parte del gobierno melillense de consensuar o dialogar sobre los problemas de la ciudad.
En realidad, las declaraciones de Imbroda son una estrategia política para "vender titulares" y culpar al gobierno central ante cada dificultad. La delegación considera que el anuncio de ruptura es una "escenificación pública" que no tiene base en la realidad, ya que nunca ha habido una relación institucional real entre ambas partes.
La crítica a la gestión del Ejecutivo melillense es abierta y dura. La delegación cuestiona la utilidad de este gobierno al tiempo que repasa una larga lista de carencias no resueltas, como el problema del agua, la vivienda o las ludotecas. También reprochan la falta de planificación en proyectos como la obra del tanatorio.
En general, la respuesta de la delegación es clara: la relación institucional entre ambas partes nunca ha existido y siempre se ha dejado que el gobierno central asuma la responsabilidad ante cada dificultad. Esto se suma a una larga lista de desencuentros entre ambas administraciones, especialmente intensificados en los últimos meses.
La situación es clara: la "ruptura" anunciada por Imbroda no tiene fundamento y solo sirve para "vender titulares". La delegación del gobierno en Melilla se muestra firme en su posición y pide un diálogo real y constructivo para abordar los problemas de la ciudad.
En realidad, las declaraciones de Imbroda son una estrategia política para "vender titulares" y culpar al gobierno central ante cada dificultad. La delegación considera que el anuncio de ruptura es una "escenificación pública" que no tiene base en la realidad, ya que nunca ha habido una relación institucional real entre ambas partes.
La crítica a la gestión del Ejecutivo melillense es abierta y dura. La delegación cuestiona la utilidad de este gobierno al tiempo que repasa una larga lista de carencias no resueltas, como el problema del agua, la vivienda o las ludotecas. También reprochan la falta de planificación en proyectos como la obra del tanatorio.
En general, la respuesta de la delegación es clara: la relación institucional entre ambas partes nunca ha existido y siempre se ha dejado que el gobierno central asuma la responsabilidad ante cada dificultad. Esto se suma a una larga lista de desencuentros entre ambas administraciones, especialmente intensificados en los últimos meses.
La situación es clara: la "ruptura" anunciada por Imbroda no tiene fundamento y solo sirve para "vender titulares". La delegación del gobierno en Melilla se muestra firme en su posición y pide un diálogo real y constructivo para abordar los problemas de la ciudad.