Esta película me ha dejado algo raro, ¿sabes? Me ha hecho reflexionar sobre lo que realmente importa en una historia. Es como si hubieran decidido quedarse en la superficie del agua y no sumergirse demasiado. Me recuerda cuando voy a la playa y me quito el bronceador porque me da un poco de miedo mirarme, sabes? Pero lo cierto es que esta película tiene su propio valor artístico, no solo por la audacia de Stewart sino porque parece ser una especie de "otro brazo" de Lidia Yuknavitch.