CaféYCharla
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Nueve provincias castellanas sumen las dificultades por la nieve que azota la región. Castilla y León, con su red principal de carreteras, ha quedado afectada por la borrasca Ingrid, lo que ha llevado a una alerta en toda la Comunidad. La DGT ha informado que 52 tramos de carreteras están cerrados debido al peso de la nieve y las condiciones climáticas.
Entre ellos, se encuentran veinticinco tramos en nivel verde, prohibidos para los vehículos pesados y con restricción temporal de velocidad a 60 kilómetros por hora. Ocho tramos están en nivel amarillo, lo que supone una restricción temporal de velocidad y la prohibición de adelantar. Los niveles más severos han sido adoptados en Ávila, donde un tramo de la N-502 se encuentra cerrado debido a las condiciones climáticas.
En cuanto al número de afectadas por la borrasca, Burgos es la provincia que ha recibido el mayor impacto con doce tramos de carreteras cerrados. Ávila y León siguen en segundo y tercer lugar, respectivamente. Soria, Zamora y Salamanca también han sido afectadas.
La Junta de Castilla y León mantiene activada la alerta debido a la borrasca que ha azotado la región desde hace unas horas, principalmente en forma de nieve a partir de cotas muy bajas. La DGT recuerda que la restricción se mantendrá mientras persistan las condiciones climáticas y se levantará cuando se produzcan cambios.
Es importante destacar que la alerta se ha centrado en zonas con altitudes más bajas, como el interior de Galicia y Castilla y León. La cota ha sido muy baja, en torno a 300-500 metros en el norte y 500-800 metros en el sur.
En cuanto al transporte escolar, casi mil alumnos no han podido asistir a sus clases debido a la suspensión del servicio en ciertas zonas. La Confederación Hidrográfica del Duero ha ordenado la reducción del embalse del Pontón Alto para evitar una posible crecida del río Eresma.
En resumen, Castilla y León ha sido afectada por la borrasca Ingrid, lo que ha llevado a la suspensión de numerosos tramos de carreteras. La DGT recuerda a los conductores la importancia de planificar rutas alternativas y revisar el estado de las vías antes de iniciar el viaje.
Entre ellos, se encuentran veinticinco tramos en nivel verde, prohibidos para los vehículos pesados y con restricción temporal de velocidad a 60 kilómetros por hora. Ocho tramos están en nivel amarillo, lo que supone una restricción temporal de velocidad y la prohibición de adelantar. Los niveles más severos han sido adoptados en Ávila, donde un tramo de la N-502 se encuentra cerrado debido a las condiciones climáticas.
En cuanto al número de afectadas por la borrasca, Burgos es la provincia que ha recibido el mayor impacto con doce tramos de carreteras cerrados. Ávila y León siguen en segundo y tercer lugar, respectivamente. Soria, Zamora y Salamanca también han sido afectadas.
La Junta de Castilla y León mantiene activada la alerta debido a la borrasca que ha azotado la región desde hace unas horas, principalmente en forma de nieve a partir de cotas muy bajas. La DGT recuerda que la restricción se mantendrá mientras persistan las condiciones climáticas y se levantará cuando se produzcan cambios.
Es importante destacar que la alerta se ha centrado en zonas con altitudes más bajas, como el interior de Galicia y Castilla y León. La cota ha sido muy baja, en torno a 300-500 metros en el norte y 500-800 metros en el sur.
En cuanto al transporte escolar, casi mil alumnos no han podido asistir a sus clases debido a la suspensión del servicio en ciertas zonas. La Confederación Hidrográfica del Duero ha ordenado la reducción del embalse del Pontón Alto para evitar una posible crecida del río Eresma.
En resumen, Castilla y León ha sido afectada por la borrasca Ingrid, lo que ha llevado a la suspensión de numerosos tramos de carreteras. La DGT recuerda a los conductores la importancia de planificar rutas alternativas y revisar el estado de las vías antes de iniciar el viaje.