El gobierno catalán ha decidido reabrir un carril en la AP-7 en sentido sur, una vez que se haya superado el accidente en Gelida. La decisión se anuncia en redes sociales por parte de la consellera de Interior, Núria Parlon, y luego es confirmada en rueda de prensa por el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel.
Según Lamiel, la autopista es segura y se ha tomado una serie de medidas para reforzar la seguridad de los conductores. El carril izquierdo que se reabrirá es el más alejado del muro de contención que cedió hasta formar un ángulo de más de 45 grados que invadía la vía del tren, que no tuvo tiempo de evitar el impacto.
La reapertura del carril vendrá acompañada de una serie de medidas para reforzar la seguridad, como la instalación de barreras "New Jersey" en los 400 metros más cercanos al muro y el habilitamiento de espacios pensados para los servicios de emergencia. Además, permitirá que los camiones que transportan materias peligrosas vuelvan a la vía rápida.
La decisión se ha tomado tras una reunión del Comité de Seguimiento de Movilidad, en la que también han participado el Secretario de Estado de Infraestructuras y otros técnicos del Ministerio de Transportes. Los responsables del Gobierno han presentado pruebas visuales y documentales para demostrar que el muro afectado es exterior y que no queda debajo propiamente de la AP-7.
El reabrir el carril se ha llevado a cabo tras un período de interrupción total en el tráfico, desde las 19.00 horas del miércoles. La decisión busca evitar colapsos en el tramo reabierto y mantener activa la campaña informativa sobre las alternativas disponibles y la gratuidad de la C-32.
El Servicio Catalán de Trànsit mantendrá una serie de medidas para asegurar la seguridad, incluyendo el mantenimiento del tráfico por la C-32, que se ha duplicado en los últimos tiempos. La empresa también ha anunciado que seguirá siendo gratuita al menos hasta "los primeros días de la semana que viene".
Según Lamiel, la autopista es segura y se ha tomado una serie de medidas para reforzar la seguridad de los conductores. El carril izquierdo que se reabrirá es el más alejado del muro de contención que cedió hasta formar un ángulo de más de 45 grados que invadía la vía del tren, que no tuvo tiempo de evitar el impacto.
La reapertura del carril vendrá acompañada de una serie de medidas para reforzar la seguridad, como la instalación de barreras "New Jersey" en los 400 metros más cercanos al muro y el habilitamiento de espacios pensados para los servicios de emergencia. Además, permitirá que los camiones que transportan materias peligrosas vuelvan a la vía rápida.
La decisión se ha tomado tras una reunión del Comité de Seguimiento de Movilidad, en la que también han participado el Secretario de Estado de Infraestructuras y otros técnicos del Ministerio de Transportes. Los responsables del Gobierno han presentado pruebas visuales y documentales para demostrar que el muro afectado es exterior y que no queda debajo propiamente de la AP-7.
El reabrir el carril se ha llevado a cabo tras un período de interrupción total en el tráfico, desde las 19.00 horas del miércoles. La decisión busca evitar colapsos en el tramo reabierto y mantener activa la campaña informativa sobre las alternativas disponibles y la gratuidad de la C-32.
El Servicio Catalán de Trànsit mantendrá una serie de medidas para asegurar la seguridad, incluyendo el mantenimiento del tráfico por la C-32, que se ha duplicado en los últimos tiempos. La empresa también ha anunciado que seguirá siendo gratuita al menos hasta "los primeros días de la semana que viene".