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Un total de 30.000 personas han participado en la manifestación convocada por la ANC y el Consell de la República para denunciar el caos en la red ferroviaria, mientras que según la Guardia Urbana, solo 8.000 se han movilizado. La marcha, bajo el lema "Prou! Única via, Independència", ha comenzado a las 12:15 horas en el monumento de Rafael Casanova y ha llegado a la plaza Sant Jaume más de una hora después.
El objetivo de la protesta era denunciar años de desinversión del Estado en la red de Rodalies y reivindicar que la única solución para resolver la crisis ferroviaria es la independencia. Durante la manifestación se han escuchado gritos de "Independencia" y se han quemado algunas banderas españolas.
Otras consignas que se oyeron durante la protesta fueron "Si queréis ir a la hora, España fuera", "Fuera España de Catalunya", "1 de Octubre, ni olvido ni perdón" o el ya citado "Urquinaona lo volveremos a hacer". Algunos de los manifestantes también llevaban carteles donde se podían leer mensajes como "Merecemos trenes de calidad", "Hartos de Rodalies" y "Depender de España mata".
Uno de los puntos de tensión se produjo cuando la protesta pasó por delante de la comisaría de la Policía Nacional en Via Laietana, momento en el que se escucharon fuertes silbidos y los manifestantes estallaron con gritos de "Fuera las fuerzas de ocupación" y "La policía tortura y asesina". Además, también ha quemado una bandera española muy cerca del edificio.
Esta movilización es la primera de las dos manifestaciones que tendrán lugar este sábado en Barcelona para denunciar el caos en la red ferroviaria. La segunda protesta está convocada a las cinco de la tarde y la impulsan las plataformas de usuarios de tren. Precisamente, la ANC y el Consell han acusado a las plataformas de "contraprogramar" su marcha.
El presidente de Assemblea Nacional Catalana (ANC), Lluís Llach, ha cerrado este sábado en la plaza de Sant Jaume de Barcelona la manifestación reclamando a los partidos independentistas "que dejen de apoyar al PSC-PSOE y fuercen un adelanto electoral plebiscitario". En un ambiente de plaza llena, con muchas esteladas y gritos de "independencia", Llach ha presentado el deterioro del servicio ferroviario como un problema estructural y ha situado la independencia como "la única solución" no solo para Rodalies, sino también para otros ámbitos como la sanidad, la educación o la vivienda.
Por su parte, la CUP ha denunciado la gestión "incompetente" del Govern y le ha acusado de querer "tapar las vergüenzas del gobierno socialista del PSOE de Madrid". "Nuestra apuesta es muy clara, confrontar con aquellos que han permitido que Catalunya se caiga a pedazos", ha afirmado el diputado Dani Cornellà en una atención a los medios.
El objetivo de la protesta era denunciar años de desinversión del Estado en la red de Rodalies y reivindicar que la única solución para resolver la crisis ferroviaria es la independencia. Durante la manifestación se han escuchado gritos de "Independencia" y se han quemado algunas banderas españolas.
Otras consignas que se oyeron durante la protesta fueron "Si queréis ir a la hora, España fuera", "Fuera España de Catalunya", "1 de Octubre, ni olvido ni perdón" o el ya citado "Urquinaona lo volveremos a hacer". Algunos de los manifestantes también llevaban carteles donde se podían leer mensajes como "Merecemos trenes de calidad", "Hartos de Rodalies" y "Depender de España mata".
Uno de los puntos de tensión se produjo cuando la protesta pasó por delante de la comisaría de la Policía Nacional en Via Laietana, momento en el que se escucharon fuertes silbidos y los manifestantes estallaron con gritos de "Fuera las fuerzas de ocupación" y "La policía tortura y asesina". Además, también ha quemado una bandera española muy cerca del edificio.
Esta movilización es la primera de las dos manifestaciones que tendrán lugar este sábado en Barcelona para denunciar el caos en la red ferroviaria. La segunda protesta está convocada a las cinco de la tarde y la impulsan las plataformas de usuarios de tren. Precisamente, la ANC y el Consell han acusado a las plataformas de "contraprogramar" su marcha.
El presidente de Assemblea Nacional Catalana (ANC), Lluís Llach, ha cerrado este sábado en la plaza de Sant Jaume de Barcelona la manifestación reclamando a los partidos independentistas "que dejen de apoyar al PSC-PSOE y fuercen un adelanto electoral plebiscitario". En un ambiente de plaza llena, con muchas esteladas y gritos de "independencia", Llach ha presentado el deterioro del servicio ferroviario como un problema estructural y ha situado la independencia como "la única solución" no solo para Rodalies, sino también para otros ámbitos como la sanidad, la educación o la vivienda.
Por su parte, la CUP ha denunciado la gestión "incompetente" del Govern y le ha acusado de querer "tapar las vergüenzas del gobierno socialista del PSOE de Madrid". "Nuestra apuesta es muy clara, confrontar con aquellos que han permitido que Catalunya se caiga a pedazos", ha afirmado el diputado Dani Cornellà en una atención a los medios.