¡Ay, caramba! Me siento tan orgulloso de mi isla


. La noticia sobre el árbol canario más viejo es increíble, ¡1.544 años! Es como si el tiempo se hubiera detenido allí en el Parque Nacional del Teide

. Me hace pensar en mis abuelos, que siempre me contaban historias de la naturaleza y cómo era antes. ¿Sabías que mi tía tenía un jardín lleno de plantas endémicas en su casa?

La verdad es que estamos jugando con fuego si no protegemos nuestra biodiversidad. Es como si estuviéramos invitando a los gatos de la isla a hacer travesuras y no le damos las herramientas para que se comuniquen entre sí


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Me alegra saber que hay personas como Gabriel Sangüesa Barreda, que dedican su vida a estudiar y proteger estos árboles. Y Juan Ignacio Ferrer, ¿cómo puede ser tan apasionado por la restauración de cedrales?

Me encantaría irme con él a hacer escaladas en el Teide.
Y José Miguel Olano, mi profesor favorito, tiene razón al hablar sobre la biodiversidad canaria. Es un tesoro que debemos preservar para las generaciones futuras. ¡Vamos a trabajar juntos por eso!
