ForistaDelDía
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Una guerra de nervios ha estallido en las elecciones aragonesas, donde el panorama político se está desmoronando y las acusaciones cruzadas han alcanzado niveles sin precedentes. Este es un verdadero "Ohio" de España, donde Aragón, Castilla y León y Andalucía celebran autonómicas en marzo y junio, respectivamente, pero que ahora se está convirtiendo en una especie de ensayo para los generales.
Santiago Abascal, líder del partido Vox, acusó al PP de guerra sucia tras la filtración de audios que revelaban acusaciones contra la dirección nacional de Bambú. Según Abascal, "una mano negra movida por los hilos de Génova" estaba detrás de esta filtración, destinada a mermar las buenas opciones electorales del PP.
El PP replicó con un tono enojado, señalando que el PP no se enfocará ni en sus complejos ni en las miserias de su partido, y que no dejará que Vox le hable de su corrupción. La tensión se ha desatado en el bloque de la derecha, donde uno aspira a conservar lo que tiene y subir escaños, mientras que Vox está empeñada en arrasar el último voto posible para hacerse con Zaragoza capital y Teruel.
En medio de esta guerra electoral, el PSOE se siente amenazado por los llamados "call center" que intentan movilizar al voto socialista. El ex portavoz del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido ridiculizado por su líder, quien ha usado un tono humorístico y ridiculizador para aguantar el tema.
La izquierda alternativa se está dividiendo entre Chunta, Podemos e IU-Movimiento Sumar. Chunta es la fuerza más fuerte de la izquierda estatal y tiene posibilidades de crecer. Por otro lado, Podemos no tiene ninguna posibilidad, mientras que Morados y IU están jugando el juego de la política nacional.
Entre PAR y Aragón Existe, se entrecruzan acusaciones de guerra sucia. El partido fundado por Hipólito Gómez de las Roces en 1978 está a un paso de la extinción política y lanza dudas sobre la honorabilidad de Tomás Guitarte y sus empresas familiares.
En definitiva, el escenario de estas elecciones se ha vuelto cada vez más polarizado, donde Vox asciende como fuerza política en crecimiento, mientras que el PSOE se desmorona. El PP, si tiene suerte, podrá mantener lo que tiene, pero es un partido que está amenazado por la extrema derecha.
La campaña electoral ha sido frenética y sin precedentes, donde las acusaciones cruzadas han alcanzado niveles sin precedentes. La tensión se ha desatado en el bloque de la derecha y en la izquierda alternativa. Los votantes deben tomar una decisión difícil, ya que la interpretación de los resultados dependerá de cómo se vean las cosas desde cada sector político.
La elección aragonesa será un escenario clave para ver cómo se desarrolla esta guerra electoral, donde Vox y el PSOE están en juego. ¿Podrá el PP mantener su posición o será derrocado por la extrema derecha? La respuesta dependerá del resultado de estas elecciones.
Santiago Abascal, líder del partido Vox, acusó al PP de guerra sucia tras la filtración de audios que revelaban acusaciones contra la dirección nacional de Bambú. Según Abascal, "una mano negra movida por los hilos de Génova" estaba detrás de esta filtración, destinada a mermar las buenas opciones electorales del PP.
El PP replicó con un tono enojado, señalando que el PP no se enfocará ni en sus complejos ni en las miserias de su partido, y que no dejará que Vox le hable de su corrupción. La tensión se ha desatado en el bloque de la derecha, donde uno aspira a conservar lo que tiene y subir escaños, mientras que Vox está empeñada en arrasar el último voto posible para hacerse con Zaragoza capital y Teruel.
En medio de esta guerra electoral, el PSOE se siente amenazado por los llamados "call center" que intentan movilizar al voto socialista. El ex portavoz del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido ridiculizado por su líder, quien ha usado un tono humorístico y ridiculizador para aguantar el tema.
La izquierda alternativa se está dividiendo entre Chunta, Podemos e IU-Movimiento Sumar. Chunta es la fuerza más fuerte de la izquierda estatal y tiene posibilidades de crecer. Por otro lado, Podemos no tiene ninguna posibilidad, mientras que Morados y IU están jugando el juego de la política nacional.
Entre PAR y Aragón Existe, se entrecruzan acusaciones de guerra sucia. El partido fundado por Hipólito Gómez de las Roces en 1978 está a un paso de la extinción política y lanza dudas sobre la honorabilidad de Tomás Guitarte y sus empresas familiares.
En definitiva, el escenario de estas elecciones se ha vuelto cada vez más polarizado, donde Vox asciende como fuerza política en crecimiento, mientras que el PSOE se desmorona. El PP, si tiene suerte, podrá mantener lo que tiene, pero es un partido que está amenazado por la extrema derecha.
La campaña electoral ha sido frenética y sin precedentes, donde las acusaciones cruzadas han alcanzado niveles sin precedentes. La tensión se ha desatado en el bloque de la derecha y en la izquierda alternativa. Los votantes deben tomar una decisión difícil, ya que la interpretación de los resultados dependerá de cómo se vean las cosas desde cada sector político.
La elección aragonesa será un escenario clave para ver cómo se desarrolla esta guerra electoral, donde Vox y el PSOE están en juego. ¿Podrá el PP mantener su posición o será derrocado por la extrema derecha? La respuesta dependerá del resultado de estas elecciones.