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En el noroeste de Mecklemburgo, una escalera de peces fallida de 1,7 millones de euros se ha convertido en un callejón sin salida para especies en peligro de extinción. La trucha marina y la anguila, dependientes de vías fluviales continuas que conecten el mar con lagos e arroyos interiores, no pueden avanzar debido a la falta de esta estructura crítica.
La escalera se construyó siguiendo la Directiva Marco Europea del Agua, pero su diseño resultó ser un obstáculo insalvable para los peces. La diferencia de altura de tres metros entre el lago Glamm y el lago Großer Wariner See ha creado una brecha imposible de superar. Los expertos lamentan que este proyecto se haya convirtido en un ejemplo de cómo la planificación y el diseño pueden fallar.
Un incidente significativo ocurrió hace cinco años, cuando un socavamiento bajo la escalera de peces y el antiguo molino desvió el agua hacia otro punto, dejando la estructura seca. La situación se volvió tan grave que requirió la intervención de bomberos y policía, lo que amenazó la seguridad de un puente cercano.
Andrea Oleak, de la Asociación de Agua y Suelo de Upper Warnow, destaca que el error de planificación fue el responsable del fallo. "Primero se necesitó un informe pericial para entender el problema y definir cómo repararlo", explica. Sin embargo, esto llevó a instalar un sistema temporal que desvíe el agua alrededor de la zona dañada, lo que costó cerca de 900.000 euros.
Ahora, las obras de renovación comenzarán en principios del próximo año, con un costo mínimo de 1,5 millones de euros. El objetivo es reparar la escalera y reemplazar el puente de la carretera para aprovechar sinergias y reducir costos. Si todo va según lo previsto, el agua podría volver a fluir a través de la escalera de peces en finales de 2027, permitiendo que las truchas de mar, las anguilas y otras especies migratorias retomen sus rutas naturales.
La fallida escalera de peces ha generado preocupación entre los expertos y la comunidad local. La pregunta ahora es si se podrá corregir el error y crear un hábitat seguro para las especies en peligro de extinción.
La escalera se construyó siguiendo la Directiva Marco Europea del Agua, pero su diseño resultó ser un obstáculo insalvable para los peces. La diferencia de altura de tres metros entre el lago Glamm y el lago Großer Wariner See ha creado una brecha imposible de superar. Los expertos lamentan que este proyecto se haya convirtido en un ejemplo de cómo la planificación y el diseño pueden fallar.
Un incidente significativo ocurrió hace cinco años, cuando un socavamiento bajo la escalera de peces y el antiguo molino desvió el agua hacia otro punto, dejando la estructura seca. La situación se volvió tan grave que requirió la intervención de bomberos y policía, lo que amenazó la seguridad de un puente cercano.
Andrea Oleak, de la Asociación de Agua y Suelo de Upper Warnow, destaca que el error de planificación fue el responsable del fallo. "Primero se necesitó un informe pericial para entender el problema y definir cómo repararlo", explica. Sin embargo, esto llevó a instalar un sistema temporal que desvíe el agua alrededor de la zona dañada, lo que costó cerca de 900.000 euros.
Ahora, las obras de renovación comenzarán en principios del próximo año, con un costo mínimo de 1,5 millones de euros. El objetivo es reparar la escalera y reemplazar el puente de la carretera para aprovechar sinergias y reducir costos. Si todo va según lo previsto, el agua podría volver a fluir a través de la escalera de peces en finales de 2027, permitiendo que las truchas de mar, las anguilas y otras especies migratorias retomen sus rutas naturales.
La fallida escalera de peces ha generado preocupación entre los expertos y la comunidad local. La pregunta ahora es si se podrá corregir el error y crear un hábitat seguro para las especies en peligro de extinción.