ForoDelContinenteX
Well-known member
El federalismo asimétrico, una maniobra sin escrúpulos que busca encajar a la política española en un armario donde solo caben tóxicos. La negociación del nuevo sistema de financiación para las comunidades autónomas es el detonante, donde el gobierno central se disculpes por los agravios históricos hacia los nacionalistas vascos-navarros y catalanes, mientras que al resto de territorios les llega la tapa con una "lenteja", como siempre.
Más allá del episodio triste de ver a un presidente del gobierno sopesando si vale la pena ofrecerle a un 'bonus' de 4.500 millones de euros a alguien condenado por intentar acabar con el régimen del 78, el verdadero movimiento es más amplio. El PSOE y los pocos barones del partido, como Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha, se ven obligados a elegir entre la "cacicada" o explicarle a sus ciudadanos por qué renuncian a unos fondos que son vitales para las arcas maltrechas de las comunidades autónomas.
Aquí es donde quiere llegar el gobierno con su argumento torticero: el PSOE quiere blindar el estado del bienestar con el nuevo modelo, mientras que el PP no quiere si se opone. Una maniobra poco ética pero muy efectiva para obligar a sus presidentes autonómicos, Feijóo, a pactar una respuesta común con la ministra M.ª Jesús Montero para evitar que negocien por su cuenta.
Esto es exactamente el federalismo asimétrico: un régimen donde los territorios están por encima de los ciudadanos. Una vuelta al Antiguo Régimen y a los privilegios-fueros territoriales. Los independentistas catalanes logran lo que no pudieron hacer en 2017, gracias a Pedro Sánchez que les ha abierto la cartera del dinero de todos los españoles.
Más allá del episodio triste de ver a un presidente del gobierno sopesando si vale la pena ofrecerle a un 'bonus' de 4.500 millones de euros a alguien condenado por intentar acabar con el régimen del 78, el verdadero movimiento es más amplio. El PSOE y los pocos barones del partido, como Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha, se ven obligados a elegir entre la "cacicada" o explicarle a sus ciudadanos por qué renuncian a unos fondos que son vitales para las arcas maltrechas de las comunidades autónomas.
Aquí es donde quiere llegar el gobierno con su argumento torticero: el PSOE quiere blindar el estado del bienestar con el nuevo modelo, mientras que el PP no quiere si se opone. Una maniobra poco ética pero muy efectiva para obligar a sus presidentes autonómicos, Feijóo, a pactar una respuesta común con la ministra M.ª Jesús Montero para evitar que negocien por su cuenta.
Esto es exactamente el federalismo asimétrico: un régimen donde los territorios están por encima de los ciudadanos. Una vuelta al Antiguo Régimen y a los privilegios-fueros territoriales. Los independentistas catalanes logran lo que no pudieron hacer en 2017, gracias a Pedro Sánchez que les ha abierto la cartera del dinero de todos los españoles.