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Rebeca y Laura, dos mujeres dominicanas, han denunciado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por agresión sexual y trata de seres humanos sufrida en un hogar de lujo ubicado en Punta Cana, República Dominicana. El lugar era la residencia privada de Julio Iglesias, cantante español conocido como el Rey del Pop.
Según Rebeca y Laura, habían sido contratadas para trabajar como empleadas domésticas en la casa de Iglesias. La mujer que hablamos hoy, Rebeca, tenía 22 años cuando llegó a trabajar allí, mientras que Laura, también con 23 años, había comenzado su contrato unos meses antes.
Ambas mujeres afirman haber sido víctimas de abusos físicos y emocionales por parte del cantante español. Las dos mujeres dicen haber sido sometidas a humillaciones y serias agresiones físicas, incluyendo tocamientos inapropiados y contacto íntimo sin consentimiento.
Entre los episodios más graves mencionan la noche en que Iglesias se acercó a Rebeca cuando ella estaba durmiendo y le apretó el pecho hasta hacerla gritar, o la noche en que Laura lo hizo con sus propias manos. Las dos mujeres también hablan sobre cómo se les imponían límites y reglas muy estrictos por parte de Iglesias, y cómo tenían que permanecer inmaculadas en su vida personal.
Rebeca y Laura afirmaron que sufrieron ansiedad, ataques de pánico, depresión y otros problemas de salud mental debido al trato recibido. También dicen haber sido marginadas por sus compañeras de trabajo y no han podido contar con la apoyo de nadie más que ellos.
El equipo periodístico del Diario El Mundo y Univision Noticias ha investigado el caso y ha recopilado testimonios de varias mujeres que trabajaron en la casa de Iglesias y que también sufrieron violencia por parte del cantante.
Según Rebeca y Laura, habían sido contratadas para trabajar como empleadas domésticas en la casa de Iglesias. La mujer que hablamos hoy, Rebeca, tenía 22 años cuando llegó a trabajar allí, mientras que Laura, también con 23 años, había comenzado su contrato unos meses antes.
Ambas mujeres afirman haber sido víctimas de abusos físicos y emocionales por parte del cantante español. Las dos mujeres dicen haber sido sometidas a humillaciones y serias agresiones físicas, incluyendo tocamientos inapropiados y contacto íntimo sin consentimiento.
Entre los episodios más graves mencionan la noche en que Iglesias se acercó a Rebeca cuando ella estaba durmiendo y le apretó el pecho hasta hacerla gritar, o la noche en que Laura lo hizo con sus propias manos. Las dos mujeres también hablan sobre cómo se les imponían límites y reglas muy estrictos por parte de Iglesias, y cómo tenían que permanecer inmaculadas en su vida personal.
Rebeca y Laura afirmaron que sufrieron ansiedad, ataques de pánico, depresión y otros problemas de salud mental debido al trato recibido. También dicen haber sido marginadas por sus compañeras de trabajo y no han podido contar con la apoyo de nadie más que ellos.
El equipo periodístico del Diario El Mundo y Univision Noticias ha investigado el caso y ha recopilado testimonios de varias mujeres que trabajaron en la casa de Iglesias y que también sufrieron violencia por parte del cantante.