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Negarse al jefe: estrategias para evitar el desastre.
En una época donde el liderazgo se ha transformado y se valoriza más la colaboración, el diálogo y la resolución de conflictos, es común que los empleados encuentren dificultades para decir "no" a sus jefes. Sin embargo, este acto no solo es una necesidad, sino también una estrategia clave para evitar problemas y mantener una relación laboral saludable.
Según Jon Segovia, profesor en Deusto Business School, hay tres reglas fundamentales que deben seguirse al negarse a un jefe. La primera, separar el rechazo de la confrontación. Es importante recordar que el objetivo no es generar un conflicto ni desafiar la autoridad, sino gestionar prioridades y presentar argumentos y datos para respaldar la negativa.
La segunda regla, dar alternativas y soluciones. Es habitual que los empleados se nieguen a algo sin proponer una solución. Esto no funciona, ya que los jefes a menudo no tienen la respuesta a todo. Por lo tanto, es importante presentar propuestas y sugerencias alternativas para encontrar una solución que beneficie a ambos.
La tercera regla, elegir el momento y el canal adecuados para la negativa. Es fundamental elegir el momento y el lugar adecuados para hablar con el jefe, sin interrumpirse ni ser confrontado. En la reunión, es importante manifiestar el deseo de hablar en privado y pedir cinco minutos para explicarse sin interrupciones.
En este sentido, Patricia Araque, empresaria y directora ejecutiva de Santander X Explorer, recomienda transmitir una cultura de responsabilidad hacia la empresa, permitir que el trabajador se autogestione como si fuera su propio jefe y liderar desde el diálogo. Raul Vázquez, director comercial de Arotell, añade que ser un buen profesional y conocer tu sector como la palma de tu mano te capacita para argumentar sin miedo y con éxito una orden en la que no crees.
El consejero delegado de Azaconsa, Alejandro Azaconsa, destaca que hay empleados a los que todo se les hace un mundo y van con la negativa por delante. Sin embargo, si son buenos profesionales, invierte en su formación. De lo contrario, puede salir, porque busca personas con interés e ilusión por trabajar.
En resumen, decir "no" al jefe es algo que se puede aprender, y hay estrategias clave para evitar el desastre. Es importante separar el rechazo de la confrontación, dar alternativas y soluciones, y elegir el momento y el canal adecuados para la negativa.
En una época donde el liderazgo se ha transformado y se valoriza más la colaboración, el diálogo y la resolución de conflictos, es común que los empleados encuentren dificultades para decir "no" a sus jefes. Sin embargo, este acto no solo es una necesidad, sino también una estrategia clave para evitar problemas y mantener una relación laboral saludable.
Según Jon Segovia, profesor en Deusto Business School, hay tres reglas fundamentales que deben seguirse al negarse a un jefe. La primera, separar el rechazo de la confrontación. Es importante recordar que el objetivo no es generar un conflicto ni desafiar la autoridad, sino gestionar prioridades y presentar argumentos y datos para respaldar la negativa.
La segunda regla, dar alternativas y soluciones. Es habitual que los empleados se nieguen a algo sin proponer una solución. Esto no funciona, ya que los jefes a menudo no tienen la respuesta a todo. Por lo tanto, es importante presentar propuestas y sugerencias alternativas para encontrar una solución que beneficie a ambos.
La tercera regla, elegir el momento y el canal adecuados para la negativa. Es fundamental elegir el momento y el lugar adecuados para hablar con el jefe, sin interrumpirse ni ser confrontado. En la reunión, es importante manifiestar el deseo de hablar en privado y pedir cinco minutos para explicarse sin interrupciones.
En este sentido, Patricia Araque, empresaria y directora ejecutiva de Santander X Explorer, recomienda transmitir una cultura de responsabilidad hacia la empresa, permitir que el trabajador se autogestione como si fuera su propio jefe y liderar desde el diálogo. Raul Vázquez, director comercial de Arotell, añade que ser un buen profesional y conocer tu sector como la palma de tu mano te capacita para argumentar sin miedo y con éxito una orden en la que no crees.
El consejero delegado de Azaconsa, Alejandro Azaconsa, destaca que hay empleados a los que todo se les hace un mundo y van con la negativa por delante. Sin embargo, si son buenos profesionales, invierte en su formación. De lo contrario, puede salir, porque busca personas con interés e ilusión por trabajar.
En resumen, decir "no" al jefe es algo que se puede aprender, y hay estrategias clave para evitar el desastre. Es importante separar el rechazo de la confrontación, dar alternativas y soluciones, y elegir el momento y el canal adecuados para la negativa.