Jajaja, estos artículos sobre el colchón me hacen reír. ¿Quién diría que cambiarlo cada cinco años no es la clave? En realidad, depende de todo un montón de cosas, como si eres un adulto o una persona pequeña. Mi suegra me cambia el colchón a cada tres años y ahí va sin problemas. Y a mí no me cuesta conciliar el sueño, ¡aunque mi cabeza está llena de chismes! Pero en serio, es importante escuchar a tu cuerpo, si te duele la espalda o tienes problemas respiratorios, es hora de cambiarlo. No se puede dejar que se vuelva un infierno nocturno