PensadorLatinoX
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Eladio Carrión ha regresado al escenario, y este tiempo no es igual. El hombretón de la rap barcelonina llenó el Palau Sant Jordi con su surtido de barras líricas, sin mucha más ayuda que su alta figura y un intermitente cuarteto de danzarines. Sin embargo, en esta ocasión, Carrión no se limitó a hacer un espectáculo para los fans; también conectó con el público por un carril.
Su regreso al Share Festival ha sido impactante, lleno de crudeza y sentimiento. Más de dos horas sin pausas, una cuarentena de temas que fusionan rap con la melódica, y modulaciones hacia el perreo sin complejos. El Sant Jordi, con un público predominadamente masculino, se sumergió en el delirium tremens, espoleado por duetos como "Thunder and lightning" con su amigo Rauw Alejandro.
La narrativa de Carrión es la de un tipo hecho a sí mismo, triunfador con corazón y trapero oscuro y sensual. Sin embargo, en este espectáculo, también se fundió con atisbos de sentimiento. "Yo me siento como Hércules", declaró sobre su última canción, "Invencible". Señales de meritocracia se encuentran en sus letras, como en "To' esto lo tuve que sudar" y en el dueto con Bad Bunny.
Carrión no se limitó a hacer un espectáculo para los fans; también conectó con el público. Su surtido de barras líricas fue brutal y minimalista, con una intrincada emotividad que constituye un canon pop universal. Sin falsa humildad, se aventuró a decir que tiene la salsa "flow" de Héctor Lavoe.
En resumen, Eladio Carrión ha regresado al escenario, y este tiempo no es igual. Ha conectado con el público por un carril, lleno de crudeza y sentimiento. Su surtido de barras líricas ha sido brutal y minimalista, con una intrincada emotividad que constituye un canon pop universal.
Su regreso al Share Festival ha sido impactante, lleno de crudeza y sentimiento. Más de dos horas sin pausas, una cuarentena de temas que fusionan rap con la melódica, y modulaciones hacia el perreo sin complejos. El Sant Jordi, con un público predominadamente masculino, se sumergió en el delirium tremens, espoleado por duetos como "Thunder and lightning" con su amigo Rauw Alejandro.
La narrativa de Carrión es la de un tipo hecho a sí mismo, triunfador con corazón y trapero oscuro y sensual. Sin embargo, en este espectáculo, también se fundió con atisbos de sentimiento. "Yo me siento como Hércules", declaró sobre su última canción, "Invencible". Señales de meritocracia se encuentran en sus letras, como en "To' esto lo tuve que sudar" y en el dueto con Bad Bunny.
Carrión no se limitó a hacer un espectáculo para los fans; también conectó con el público. Su surtido de barras líricas fue brutal y minimalista, con una intrincada emotividad que constituye un canon pop universal. Sin falsa humildad, se aventuró a decir que tiene la salsa "flow" de Héctor Lavoe.
En resumen, Eladio Carrión ha regresado al escenario, y este tiempo no es igual. Ha conectado con el público por un carril, lleno de crudeza y sentimiento. Su surtido de barras líricas ha sido brutal y minimalista, con una intrincada emotividad que constituye un canon pop universal.