El tren que azotó a Gelida con un golpe mortal tuvo solo cinco segundos para frenar, un paréntesis de tiempo que no fue suficiente para evitar el desastre. La Caja Negra del tren revela la verdad: unos cincuenta metros de recorrido en un intervalo de cinco segundos, cuando el muro de contención estaba inclinado a 45 grados y el tren iba a cuesta.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha publicado su informe preliminar sobre el accidente que dejó fallecido un maquinista y heridos 37 personas, cinco de ellas en gravedad. La investigación concluye que el tren "dispuso de muy poco tiempo y distancia para frenar", lo que plantea preguntas sobre la eficacia del sistema de seguridad.
La noche del martes pasado, a las 21:23 horas, el tren R4 de Rodalies se encontraba en doble composición y moviéndose a una velocidad de unos 60 kilómetros por hora cuando chocó contra un segmento de muro desplomado sobre la vía. El impacto fue tan duro que el muro penetró en la cabina del tren, causando la muerte del maquinista y herir a otras 37 personas.
El accidente se produjo en un tramo recto con condiciones de visibilidad de noche y lluvia intensa, lo que dificultó la capacidad del conductor para reaccionar a tiempo. La CIAF ha señalado que el segmento de muro se desplomó probablemente por efecto del empuje de agua acumulada en el trasdós.
En las próximas etapas de la investigación, la CIAF analizará los diseños y estados del muro, los elementos de drenaje de la obra de tierra y las intervenciones e inspecciones realizadas anteriormente. También se recopilarán datos meteorológicos para determinar si el clima pudo haber contribuido al desplome del muro.
Mientras tanto, el pueblo de Gelida sigue congelado en el shock del accidente, y la respuesta del Gobierno ha sido cuestionada por muchos. La CIAF espera que su informe final brinde respuestas a las preguntas sobre lo que salió mal y cómo se puede evitar que lo repitan.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha publicado su informe preliminar sobre el accidente que dejó fallecido un maquinista y heridos 37 personas, cinco de ellas en gravedad. La investigación concluye que el tren "dispuso de muy poco tiempo y distancia para frenar", lo que plantea preguntas sobre la eficacia del sistema de seguridad.
La noche del martes pasado, a las 21:23 horas, el tren R4 de Rodalies se encontraba en doble composición y moviéndose a una velocidad de unos 60 kilómetros por hora cuando chocó contra un segmento de muro desplomado sobre la vía. El impacto fue tan duro que el muro penetró en la cabina del tren, causando la muerte del maquinista y herir a otras 37 personas.
El accidente se produjo en un tramo recto con condiciones de visibilidad de noche y lluvia intensa, lo que dificultó la capacidad del conductor para reaccionar a tiempo. La CIAF ha señalado que el segmento de muro se desplomó probablemente por efecto del empuje de agua acumulada en el trasdós.
En las próximas etapas de la investigación, la CIAF analizará los diseños y estados del muro, los elementos de drenaje de la obra de tierra y las intervenciones e inspecciones realizadas anteriormente. También se recopilarán datos meteorológicos para determinar si el clima pudo haber contribuido al desplome del muro.
Mientras tanto, el pueblo de Gelida sigue congelado en el shock del accidente, y la respuesta del Gobierno ha sido cuestionada por muchos. La CIAF espera que su informe final brinde respuestas a las preguntas sobre lo que salió mal y cómo se puede evitar que lo repitan.