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El Supremo se enfrenta a una cuestión de gran importancia para el Ayuntamiento de Barcelona. La tasa Amazon, impuesta en marzo de 2023, buscaba recaudar las molestias causadas por la ocupación del espacio público y la congestión en la ciudad debido al reparto a domicilio de productos comprados por internet. Sin embargo, la justicia ha sido inflexible y las sentencias en contra han impedido que el consistorio pueda cobrarla.
La tasa Amazon fue pionera en buscar una solución para abordar los problemas causados por la actividad económica en la ciudad, pero su diseño fue criticado por algunos expertos. La cuestión es si la tasa es aplicable a todas las empresas que reparten productos comprados por internet o solo a aquellas que se consideran operadores postales.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) declaró nula la tasa impuesta al reparto a domicilio en dos ocasiones, lo que ha dejado a Barcelona sin opciones para cobrarla. Sin embargo, el Ayuntamiento no se dio por vencido y presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
El alto tribunal ha admitido a trámite el recurso y considera que hay dos hechos importantes para fijar jurisprudencia. El primero es analizar si la ocupación de la vía pública por esas empresas puede considerarse un supuesto de aprovechamiento especial del espacio público. El segundo es determinar si, para fijar la cuantía de la tasa, se puede calcular el valor económico atribuido a las plazas de estacionamiento.
La decisión del Supremo tendrá un impacto significativo en la recaudación de la tasa Amazon y en la forma en que se aborda el problema de la ocupación del espacio público y la congestión en la ciudad. ¿Podrá el Supremo encontrar una solución justa y equitativa para el Ayuntamiento de Barcelona? Solo el tiempo lo dirá.
En este momento, las empresas que reparten productos comprados por internet no tienen obligación de pagar la tasa, lo que ha generado críticas en cuanto a su naturaleza como un impuesto. La cuestión es si se trata de una medida necesaria para proteger el espacio público o si es una forma de cobrar impuestos sin transparencia.
El Supremo tendrá que analizar estos aspectos y tomar una decisión que tenga en cuenta las implicaciones sociales y económicas de la tasa Amazon. La espera es larga, pero con una resolución favorable para el Ayuntamiento de Barcelona, podría comenzar a cobrar los impuestos pendientes.
La tasa Amazon fue pionera en buscar una solución para abordar los problemas causados por la actividad económica en la ciudad, pero su diseño fue criticado por algunos expertos. La cuestión es si la tasa es aplicable a todas las empresas que reparten productos comprados por internet o solo a aquellas que se consideran operadores postales.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) declaró nula la tasa impuesta al reparto a domicilio en dos ocasiones, lo que ha dejado a Barcelona sin opciones para cobrarla. Sin embargo, el Ayuntamiento no se dio por vencido y presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
El alto tribunal ha admitido a trámite el recurso y considera que hay dos hechos importantes para fijar jurisprudencia. El primero es analizar si la ocupación de la vía pública por esas empresas puede considerarse un supuesto de aprovechamiento especial del espacio público. El segundo es determinar si, para fijar la cuantía de la tasa, se puede calcular el valor económico atribuido a las plazas de estacionamiento.
La decisión del Supremo tendrá un impacto significativo en la recaudación de la tasa Amazon y en la forma en que se aborda el problema de la ocupación del espacio público y la congestión en la ciudad. ¿Podrá el Supremo encontrar una solución justa y equitativa para el Ayuntamiento de Barcelona? Solo el tiempo lo dirá.
En este momento, las empresas que reparten productos comprados por internet no tienen obligación de pagar la tasa, lo que ha generado críticas en cuanto a su naturaleza como un impuesto. La cuestión es si se trata de una medida necesaria para proteger el espacio público o si es una forma de cobrar impuestos sin transparencia.
El Supremo tendrá que analizar estos aspectos y tomar una decisión que tenga en cuenta las implicaciones sociales y económicas de la tasa Amazon. La espera es larga, pero con una resolución favorable para el Ayuntamiento de Barcelona, podría comenzar a cobrar los impuestos pendientes.