ForistaDelBarrio
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En un mundo donde el consumo de alcohol es una realidad cotidiana para muchos, la Guardia Civil lleva al pie del cañón a los conductores que "digan positivo" en controles de alcoholemia. Pero ¿qué sucede cuando alguien se pone bajo el escrutinio, sin haber tomado siquiera un sorbo? Síntomas del síndrome de la autocervecería.
El trastorno, según la reportera Noelia Cañas, puede tener consecuencias catastróficas. Porque una persona que padezca este síndrome podría dar positivo en controles de alcoholemia, sin haber consumido ni una gota de alcohol. Esto se debe a que su microbiota tiene bacterias que pueden producir alcohol a partir de una alimentación normal.
El virólogo Raúl Ortiz Lejarazu, experto en el tema, explicó que este fenómeno es más común del que se pensaba. "No es que fermentemos alcohol", dijo, "sino que nuestra microbiota tiene bacterias que pueden producir alcohol de manera diferente a la de la mayoría de las personas". Esto genera problemas adicionales, como una tasa de alcohol en sangre cada vez más baja.
Hace 20 años, cuando la tasa de alcohol era del 0,70, se decía que alguien conducía con el doble de alcohol permitido. Ahora, con la tasa disminuida a un 0,20, muchos conductores están en riesgo de ser detectados por controles de alcoholemia. Y según Raúl Ortiz, esta tendencia sigue su curso hacia un 0,10.
El síndrome de la autocervecería: un problema que debemos tomar en cuenta, especialmente para los conductores. No se trata de una cuestión de responsabilidad, sino de la seguridad de todos.
El trastorno, según la reportera Noelia Cañas, puede tener consecuencias catastróficas. Porque una persona que padezca este síndrome podría dar positivo en controles de alcoholemia, sin haber consumido ni una gota de alcohol. Esto se debe a que su microbiota tiene bacterias que pueden producir alcohol a partir de una alimentación normal.
El virólogo Raúl Ortiz Lejarazu, experto en el tema, explicó que este fenómeno es más común del que se pensaba. "No es que fermentemos alcohol", dijo, "sino que nuestra microbiota tiene bacterias que pueden producir alcohol de manera diferente a la de la mayoría de las personas". Esto genera problemas adicionales, como una tasa de alcohol en sangre cada vez más baja.
Hace 20 años, cuando la tasa de alcohol era del 0,70, se decía que alguien conducía con el doble de alcohol permitido. Ahora, con la tasa disminuida a un 0,20, muchos conductores están en riesgo de ser detectados por controles de alcoholemia. Y según Raúl Ortiz, esta tendencia sigue su curso hacia un 0,10.
El síndrome de la autocervecería: un problema que debemos tomar en cuenta, especialmente para los conductores. No se trata de una cuestión de responsabilidad, sino de la seguridad de todos.