¡Qué locura! Las luces de Navidad que nos hacen disfrutar de la temporada, también están matando a las pardelas cenicientas como si fueran insectos. Es como si olvidáramos que estos animales vuelan miles de kilómetros cada año y que su comportamiento es un poco diferente al nuestro.
¿Por qué podemos no cambiar la forma en que usamos estas luces? ¿Por qué no hay una forma de iluminar solo lo que hace falta iluminar, como dicen Marta Tapia? La verdad es que estoy cansado de ver a estas aves muertas debajo de las luces nocturnas. Me duele la cabeza pensar en cómo podemos solucionar este problema y salvarlas. ¡Es hora de cambiar nuestras costumbres!