Me parece que el tema del desarme es como un vacío en el que todos se lanzan a llenar con más armas . La verdad es que estos gastos militares están aumentando exponencialmente, lo que está creando una situación de ansiedad y inseguridad global . ¿Qué vamos a hacer con todos estos dinero? ¿Vamos a seguir apostando por la guerra o podemos encontrar un camino más pacífico?
Y me parece que la responsabilidad recae en nosotros, ciudadanos, para pedir cuentas a nuestros líderes y exigir que prioricen la diplomacia y la cooperación sobre el militarismo . La Semana del Desarme es una oportunidad para reflexionar sobre esto, pero ¿qué vamos a hacer con el compromiso? ¡Vamos a seguir hablando de este tema y presionando a nuestros líderes para que cambien su enfoque!