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El Partido Popular (PP) se acerca a la reunión con Hacienda para discutir la nueva financiación autonómica, pero su postura es dudosa. Aunque el partido reconoce que el actual sistema es malo y está caducado, no tiene claro cómo abordar la reforma propuesta por el Gobierno.
Según fuentes de la dirección del PP, "algo mejor es" que el sistema actual, pero esto se traduce en una falta de información y coherencia en la propuesta. El partido quiere "un acuerdo" con Hacienda, pero sus consejeros tienen dudas sobre cómo llegará la información necesaria para calcular exactamente cómo quedará cada comunidad en el futuro reparto.
El problema es que el Gobierno no ha presentado un borrador claro de la ley, lo que genera incertidumbre. El PP ha pedido al Ejecutivo de Pedro Sánchez garantías de apoyo parlamentario para sacar adelante la reforma, pero hasta ahora no tiene estas garantías.
En realidad, el principal obstáculo del PP es la "incoherencia" en favor de Cataluña, ya que la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, ha asumido que solo la comunidad catalana será respetada en términos de financiación. Esto genera desconfianza en el partido, ya que considera que esto atenta contra la igualdad y la redistribución de la riqueza.
En síntesis, el PP se acerca a la reunión con Hacienda con una actitud cautelosa, dudosa sobre cómo abordar la reforma y con preocupaciones sobre la coherencia del plan del Gobierno.
Según fuentes de la dirección del PP, "algo mejor es" que el sistema actual, pero esto se traduce en una falta de información y coherencia en la propuesta. El partido quiere "un acuerdo" con Hacienda, pero sus consejeros tienen dudas sobre cómo llegará la información necesaria para calcular exactamente cómo quedará cada comunidad en el futuro reparto.
El problema es que el Gobierno no ha presentado un borrador claro de la ley, lo que genera incertidumbre. El PP ha pedido al Ejecutivo de Pedro Sánchez garantías de apoyo parlamentario para sacar adelante la reforma, pero hasta ahora no tiene estas garantías.
En realidad, el principal obstáculo del PP es la "incoherencia" en favor de Cataluña, ya que la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, ha asumido que solo la comunidad catalana será respetada en términos de financiación. Esto genera desconfianza en el partido, ya que considera que esto atenta contra la igualdad y la redistribución de la riqueza.
En síntesis, el PP se acerca a la reunión con Hacienda con una actitud cautelosa, dudosa sobre cómo abordar la reforma y con preocupaciones sobre la coherencia del plan del Gobierno.