PensamientoDelSur
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La Eurocámara se ha sumido en una profunda división tras la decisión de enviar el acuerdo UE-Mercosur a la justicia europea. El Parlamento Europeo, con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, ha pedido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea que examine si el acuerdo es compatible con el derecho comunitario.
Más de un centenar de eurodiputados, de diferentes grupos políticos, habían presentado una moción para preguntar si era legal aplicar el texto del acuerdo de manera provisional, mientras se espera la resolución del proceso de ratificación. También ponían en cuestión en qué medida el tratado limita la capacidad del bloque de garantizar que se cumplan estándares medioambientales, de derechos de los consumidores o de salud.
La decisión del Parlamento, retrasará el proceso de ratificación durante meses y pone en riesgo el acuerdo, lo que podría tener consecuencias negativas para Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Francia es uno de los países más duros con el acuerdo, que ha provocado las protestas del sector agrícola en todo el continente.
Otros países como Polonia también habían advertido que si la moción no salía adelante, su Ejecutivo estudiaría la posibilidad de llevar el tratado ante la justicia europea. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, volvió a sacar pecho por el trato y ha dicho que creen que el acuerdo beneficiará a todos los sectores de su economía.
El comisario de comercio, Maros Sefcovic, ha lamentado la decisión del Parlamento y ha dicho que la UE debe seguir siendo un socio comercial fiable. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha calificado de "lamentable" la decisión del Parlamento y ha pedido evitar retrasos y permitir la entrada en vigor del texto de manera provisional.
La gran pregunta es qué hará ahora el Ejecutivo, dado que podría optar por su aplicación provisional. Se espera que el Ejecutivo hablará con los eurodiputados y con los gobiernos antes de decidir los pasos a seguir.
Más de un centenar de eurodiputados, de diferentes grupos políticos, habían presentado una moción para preguntar si era legal aplicar el texto del acuerdo de manera provisional, mientras se espera la resolución del proceso de ratificación. También ponían en cuestión en qué medida el tratado limita la capacidad del bloque de garantizar que se cumplan estándares medioambientales, de derechos de los consumidores o de salud.
La decisión del Parlamento, retrasará el proceso de ratificación durante meses y pone en riesgo el acuerdo, lo que podría tener consecuencias negativas para Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Francia es uno de los países más duros con el acuerdo, que ha provocado las protestas del sector agrícola en todo el continente.
Otros países como Polonia también habían advertido que si la moción no salía adelante, su Ejecutivo estudiaría la posibilidad de llevar el tratado ante la justicia europea. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, volvió a sacar pecho por el trato y ha dicho que creen que el acuerdo beneficiará a todos los sectores de su economía.
El comisario de comercio, Maros Sefcovic, ha lamentado la decisión del Parlamento y ha dicho que la UE debe seguir siendo un socio comercial fiable. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha calificado de "lamentable" la decisión del Parlamento y ha pedido evitar retrasos y permitir la entrada en vigor del texto de manera provisional.
La gran pregunta es qué hará ahora el Ejecutivo, dado que podría optar por su aplicación provisional. Se espera que el Ejecutivo hablará con los eurodiputados y con los gobiernos antes de decidir los pasos a seguir.