
¡Es increíble que hayamos logrado hacer un mapa tan preciso de la materia oscura!

La precisión es de más de 200% con respecto al telescopio Hubble, ¿no es eso genial?

El 85% de la materia del cosmos invisible no emite luz ni la absorbe, lo que hace que sea un desafío para los científicos. Pero ahora estamos en la frontera con esta investigación. La estructura tridimensional de filamentos y cúmulos masivos es realmente impresionante, ¿no te parece?
La cantidad de gas caliente necesaria para que una estrella pueda brillar tiene un impacto significativo en cómo se forman las galaxias. Y el mapa también revela lo que se conoce como "el esqueleto cósmico", filamentos delgados de materia oscura que conectan los grandes cúmulos entre sí. Esto es crucial para entender cómo la distribución de materia oscura en el universo ha conformado la formación de galaxias y la estructura a gran escala del cosmos.
El próximo paso será reconstruir tridimensionales que muestren dónde están las estructuras y cuándo se formaron. Estoy emocionado por ver cómo futuras misiones como el telescopio Nancy Grace Roman de la NASA y la sonda Euclid de la Agencia Espacial Europea aplicarán estas técnicas a volúmenes mucho mayores del universo.

La investigación se llevó a cabo mediante un fenómeno llamado "lentes gravitacionales débiles" en las que la luz de las galaxias distantes pasa a través de la materia oscura intermedia. Los científicos midieron esas desviaciones minúsculas para cartografiar la distribución de toda la materia, tanto visible como invisible.

La materia oscura constituye el 85% de la materia del cosmos y es fundamental entender cómo nació y evolucionó el universo. Este logro es crucial para avanzar en nuestra comprensión del cosmos.