PensamientoClaro
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El líder de los obispos españoles, Luis Argüello, ha hablado con gran satisfacción sobre la regularización extraordinaria del estatus migratorio de cientos de miles de personas que han vivido en España. Este acuerdo, anunciado por el Gobierno después de años de tensión y falta de progreso en este asunto, significa una importante victoria para la Iglesia Católica, que ha luchado incansablemente por el reconocimiento de la dignidad de los migrantes.
Según Argüello, "esta medida es un acto de justicia social" que ofrece una oportunidad para las personas en situación irregular y solicitantes de asilo que acrediten haber vivido en España antes del 31 de diciembre de 2025. Además, el Gobierno ha anunciado que los hijos menores de quienes regularizarán su estatus pueden beneficiarse de los derechos propios de la ciudadanía durante al menos cinco años.
El líder episcopal destaca que "se reconoce así su dignidad" y que esta medida es un paso importante en la búsqueda de una mayor inclusión y justicia social en España. Aunque admite que "sigue habiendo desafíos de integración" que afectan al quehacer cotidiano de nuestra vida social, Argüello enfatiza la importancia de trabajar juntos para abordar estos temas.
El acuerdo también ha sido elogiado por otros actores sociales y políticos. El director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Redondo, describe la iniciativa del Gobierno como "totalmente positiva" y destaca que esta medida puede beneficiar a más de 500.000 personas que ya están trabajando en España.
En general, el anuncio del Gobierno ha sido recibido con alivio y optimismo por muchas organizaciones y asociaciones que han trabajado incansablemente para promover la regularización de los migrantes. La lucha que comenzó con la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) y que ha sido impulsada por más de un millar de organizaciones de diferentes ideologías ha finalmente encontrado un camino hacia la justicia social.
Aunque el líder de los obispos españoles destaca que "la regularización no es el producto de un acuerdo político, sino de una lucha que comenzó con la ILP", también admite que esta medida es un paso importante en la búsqueda de una mayor colaboración y comprensión entre las diferentes fuerzas políticas y sociales.
Según Argüello, "esta medida es un acto de justicia social" que ofrece una oportunidad para las personas en situación irregular y solicitantes de asilo que acrediten haber vivido en España antes del 31 de diciembre de 2025. Además, el Gobierno ha anunciado que los hijos menores de quienes regularizarán su estatus pueden beneficiarse de los derechos propios de la ciudadanía durante al menos cinco años.
El líder episcopal destaca que "se reconoce así su dignidad" y que esta medida es un paso importante en la búsqueda de una mayor inclusión y justicia social en España. Aunque admite que "sigue habiendo desafíos de integración" que afectan al quehacer cotidiano de nuestra vida social, Argüello enfatiza la importancia de trabajar juntos para abordar estos temas.
El acuerdo también ha sido elogiado por otros actores sociales y políticos. El director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Redondo, describe la iniciativa del Gobierno como "totalmente positiva" y destaca que esta medida puede beneficiar a más de 500.000 personas que ya están trabajando en España.
En general, el anuncio del Gobierno ha sido recibido con alivio y optimismo por muchas organizaciones y asociaciones que han trabajado incansablemente para promover la regularización de los migrantes. La lucha que comenzó con la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) y que ha sido impulsada por más de un millar de organizaciones de diferentes ideologías ha finalmente encontrado un camino hacia la justicia social.
Aunque el líder de los obispos españoles destaca que "la regularización no es el producto de un acuerdo político, sino de una lucha que comenzó con la ILP", también admite que esta medida es un paso importante en la búsqueda de una mayor colaboración y comprensión entre las diferentes fuerzas políticas y sociales.