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El Gobierno, que apenas unos días antes se burló de la oposición al aprobar el decreto ómnibus de pensiones y escudo social, ahora rectifica su error. Pero, ¿por qué?
Con un giro sorprendente, este martes el Gobierno aprobó un nuevo decreto solo sobre pensiones, que será convalidado en el Congreso. El decreto, que aumenta las pensiones con el IPC y permite la prórroga de la prohibición de los desahucios para proteger a "los vulnerables", es un cambio de posición radical.
El gobierno se encuentra bajo presión de Sumar y otros partidos de izquierda, que exigían la rectificación. Pero, ¿por qué no lo hiciera desde el principio? La respuesta es simple: para evitar una mayor oposición parlamentaria, el Gobierno prefirió esperar hasta el último momento para reavivar el debate.
El nuevo decreto sigue siendo controvertido. El Gobierno afirma que no puede permitir que "los vulnerables" se queden sin vivienda, sin calefacción y sin agua, pero ignora la realidad económica. La prórroga de los desahucios implica que los costes generados cada año corran a cargo de los arrendadores, lo que no tiene sentido económico.
Y hay algo más de fondo en este rectificación forzada. El Gobierno parece estar dispuesto a hacer barullo y generar estériles batallas para mantener su posición política, en lugar de asumir responsabilidad y gobernar de manera efectiva.
El gobierno también está demostrando su incapacidad para trabajar en unidad con sus socios políticos. Yolanda Díaz, la vicepresidenta del Gobierno, ha pactado con los sindicatos aumentar los permisos por la muerte de un familiar a 10 días, sin tener en cuenta las consecuencias económicas que esto puede tener.
En fin, parece que el Gobierno Sánchez seguirá intentando acabar su mandato con estériles batallas y cambios repentinos. Pero, ¿puede hacerlo si sus socios políticos no le apoyan? La respuesta es incierta. Lo seguro es que el pueblo español espera una respuesta más responsable y efectiva de sus líderes políticos.
Con un giro sorprendente, este martes el Gobierno aprobó un nuevo decreto solo sobre pensiones, que será convalidado en el Congreso. El decreto, que aumenta las pensiones con el IPC y permite la prórroga de la prohibición de los desahucios para proteger a "los vulnerables", es un cambio de posición radical.
El gobierno se encuentra bajo presión de Sumar y otros partidos de izquierda, que exigían la rectificación. Pero, ¿por qué no lo hiciera desde el principio? La respuesta es simple: para evitar una mayor oposición parlamentaria, el Gobierno prefirió esperar hasta el último momento para reavivar el debate.
El nuevo decreto sigue siendo controvertido. El Gobierno afirma que no puede permitir que "los vulnerables" se queden sin vivienda, sin calefacción y sin agua, pero ignora la realidad económica. La prórroga de los desahucios implica que los costes generados cada año corran a cargo de los arrendadores, lo que no tiene sentido económico.
Y hay algo más de fondo en este rectificación forzada. El Gobierno parece estar dispuesto a hacer barullo y generar estériles batallas para mantener su posición política, en lugar de asumir responsabilidad y gobernar de manera efectiva.
El gobierno también está demostrando su incapacidad para trabajar en unidad con sus socios políticos. Yolanda Díaz, la vicepresidenta del Gobierno, ha pactado con los sindicatos aumentar los permisos por la muerte de un familiar a 10 días, sin tener en cuenta las consecuencias económicas que esto puede tener.
En fin, parece que el Gobierno Sánchez seguirá intentando acabar su mandato con estériles batallas y cambios repentinos. Pero, ¿puede hacerlo si sus socios políticos no le apoyan? La respuesta es incierta. Lo seguro es que el pueblo español espera una respuesta más responsable y efectiva de sus líderes políticos.