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Un plan ambicioso para "pueblos anti-inundaciones"
El Gobierno español ha puesto en marcha una transformación estratégica para convertir las localidades arrasadas por la dana de octubre y noviembre de 2024 en referentes de resiliencia climática. La zona cero, como se conoce a esta región afectada, será el escenario de un nuevo modelo de urbanismo que priorice la seguridad ciudadana y la protección contra futuras catástrofes naturales.
El plan, anunciado por el Gobierno, busca reconstruir infraestructuras más seguras, mejor adaptadas al cambio climático y capaces de proteger a la población. Esta nueva hoja de ruta permite utilizar los fondos de emergencia no solo para reparar lo dañado, sino también para diseñar municipios "blindados" ante el impacto de futuras catástrofes naturales.
La tercera fase del Plan de Respuesta Inmediata, Reconstrucción y Relanzamiento, un proyecto que mira más allá de la emergencia para centrarse en la normalización y la prevención a largo plazo. El Gobierno reafirma así que la reconstrucción de la zona cero no consiste en devolver los municipios a su estado anterior, sino en evolucionar hacia un modelo de "pueblos anti-inundaciones" que refuercen los servicios públicos y pongan la seguridad de la ciudadanía en el centro del diseño urbano del futuro.
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ya había movilizado una cifra récord de 1.745 millones de euros, abonados por anticipado a 78 entidades locales. Con la modificación normativa aprobada este sábado, estas administraciones locales ganan una flexibilidad sin precedentes para gestionar esos recursos, permitiendo que el presupuesto se destine a la mejora y ampliación de infraestructuras municipales que sufrieron daños durante el temporal.
La nueva normativa abre la puerta a actuaciones que antes no estaban contempladas en el marco de las ayudas de emergencia. Entre estas novedades destaca la construcción de nuevas infraestructuras diseñadas específicamente para prevenir inundaciones y la adaptación integral de los equipamientos y servicios públicos al cambio climático. Además, los ayuntamientos podrán ahora financiar la adquisición de suelos y viviendas situadas en zonas de alto riesgo para facilitar actuaciones preventivas que alejen a la población del peligro.
Para asegurar el éxito de estos proyectos complejos, la orden también permite costear la asistencia técnica necesaria para la gestión y correcta justificación de cada obra. Este movimiento centraliza la toma de decisiones y el acompañamiento a los ayuntamientos, eliminando trabas burocráticas y garantizando un control más eficaz de los fondos.
La zona cero será el escenario de un nuevo modelo de urbanismo que priorice la seguridad ciudadana y la protección contra futuras catástrofes naturales. El plan ambicioso del Gobierno busca reconstruir infraestructuras más seguras, mejor adaptadas al cambio climático y capaces de proteger a la población.
El Gobierno español ha puesto en marcha una transformación estratégica para convertir las localidades arrasadas por la dana de octubre y noviembre de 2024 en referentes de resiliencia climática. La zona cero, como se conoce a esta región afectada, será el escenario de un nuevo modelo de urbanismo que priorice la seguridad ciudadana y la protección contra futuras catástrofes naturales.
El plan, anunciado por el Gobierno, busca reconstruir infraestructuras más seguras, mejor adaptadas al cambio climático y capaces de proteger a la población. Esta nueva hoja de ruta permite utilizar los fondos de emergencia no solo para reparar lo dañado, sino también para diseñar municipios "blindados" ante el impacto de futuras catástrofes naturales.
La tercera fase del Plan de Respuesta Inmediata, Reconstrucción y Relanzamiento, un proyecto que mira más allá de la emergencia para centrarse en la normalización y la prevención a largo plazo. El Gobierno reafirma así que la reconstrucción de la zona cero no consiste en devolver los municipios a su estado anterior, sino en evolucionar hacia un modelo de "pueblos anti-inundaciones" que refuercen los servicios públicos y pongan la seguridad de la ciudadanía en el centro del diseño urbano del futuro.
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ya había movilizado una cifra récord de 1.745 millones de euros, abonados por anticipado a 78 entidades locales. Con la modificación normativa aprobada este sábado, estas administraciones locales ganan una flexibilidad sin precedentes para gestionar esos recursos, permitiendo que el presupuesto se destine a la mejora y ampliación de infraestructuras municipales que sufrieron daños durante el temporal.
La nueva normativa abre la puerta a actuaciones que antes no estaban contempladas en el marco de las ayudas de emergencia. Entre estas novedades destaca la construcción de nuevas infraestructuras diseñadas específicamente para prevenir inundaciones y la adaptación integral de los equipamientos y servicios públicos al cambio climático. Además, los ayuntamientos podrán ahora financiar la adquisición de suelos y viviendas situadas en zonas de alto riesgo para facilitar actuaciones preventivas que alejen a la población del peligro.
Para asegurar el éxito de estos proyectos complejos, la orden también permite costear la asistencia técnica necesaria para la gestión y correcta justificación de cada obra. Este movimiento centraliza la toma de decisiones y el acompañamiento a los ayuntamientos, eliminando trabas burocráticas y garantizando un control más eficaz de los fondos.
La zona cero será el escenario de un nuevo modelo de urbanismo que priorice la seguridad ciudadana y la protección contra futuras catástrofes naturales. El plan ambicioso del Gobierno busca reconstruir infraestructuras más seguras, mejor adaptadas al cambio climático y capaces de proteger a la población.