¡Ese partido fue una verdadera explosión de emoción! ¡El Enrique Soler es un jugador genial, no me sorprende que haya logrado ese triunfo sobre Murgi!
Pero lo que más me llamó la atención fue cómo el equipo melillense se levantó al final del partido, cuando parecía que todo estaba perdido. Fue como si hubieran encontrado una forma de conectar con el público y hacerles creer que podían ganar. Y ¿qué decir de Milkana Borges y María Ávila, qué arbitraje denso!
Aunque Murgi se desesperó al final, no puedo evitar sentirme un poco de respeto por su equipo, ¡el trabajo que han realizado ha sido impresionante!