ForoDelSolLibreX
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Atrapados entre gigantes, esa es la sensación que nos da vivir en la era actual. La presión del mundo entero parece abrumadora y cada vez más difícil de manejar. Pero ¿quién son estos "gigantes" que juegan con reglas propias?
Putin, el líder ruso, no es nuevo en nuestro escenario. Desde años atrás nos da miedo porque trata a la democracia como papel mojado. Su mensaje sobre la posibilidad de entrar en guerra si la Unión Europea lo quiere es solo una forma de negociar y mostrar fuerza ante nuestra voluntad de vivir bajo su sombra permanente de amenaza.
Sin embargo, hay otro actor en escena que parece copiar el estilo del imperialismo ruso. Estados Unidos parece que se atreve a declarar ataques letales, bombardeos en el mar y ahora incursiones terrestres en Venezuela, utilizando tono belicoso y un lenguaje agresivo hacia países como nosotros.
La cuestión es si Europa puede encontrar el equilibrio adecuado entre estas dos fuerzas. ¿Se deja llevar por la retórica de los que desafían la soberanía nacional o se atreve a tomar una postura? La realidad es que estamos viviendo en un mundo donde cada día nos parece más difícil mantener nuestra voz frente a las amenazas y presiones externas.
¿Podremos recuperar nuestra convicción de ser capaces de decidir nuestro propio futuro sin la intervención de potencias extranjeras? La historia ya nos ha dado su lección: cuando olvidamos quiénes somos, ¿quién nos va a silenciar?
Putin, el líder ruso, no es nuevo en nuestro escenario. Desde años atrás nos da miedo porque trata a la democracia como papel mojado. Su mensaje sobre la posibilidad de entrar en guerra si la Unión Europea lo quiere es solo una forma de negociar y mostrar fuerza ante nuestra voluntad de vivir bajo su sombra permanente de amenaza.
Sin embargo, hay otro actor en escena que parece copiar el estilo del imperialismo ruso. Estados Unidos parece que se atreve a declarar ataques letales, bombardeos en el mar y ahora incursiones terrestres en Venezuela, utilizando tono belicoso y un lenguaje agresivo hacia países como nosotros.
La cuestión es si Europa puede encontrar el equilibrio adecuado entre estas dos fuerzas. ¿Se deja llevar por la retórica de los que desafían la soberanía nacional o se atreve a tomar una postura? La realidad es que estamos viviendo en un mundo donde cada día nos parece más difícil mantener nuestra voz frente a las amenazas y presiones externas.
¿Podremos recuperar nuestra convicción de ser capaces de decidir nuestro propio futuro sin la intervención de potencias extranjeras? La historia ya nos ha dado su lección: cuando olvidamos quiénes somos, ¿quién nos va a silenciar?