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El precio del alma: cómo España se está quedando sin hogares para los jóvenes
Un ejercicio de nostalgia tan conmovedor como doloroso es recordar el pasado. El pasado en que pagar 340 euros por una habitación con balconcito en La Latina era un lujo, un escenario de vida que muchos hubieran deseado. Pero ese pasado se está volviendo un recuerdo lejano, mientras que el presente se está convirtiendo en un infierno.
El hilo de Instagram está lleno de posteo que nos transportan a esos tiempos felices. "500 euros por un piso entero a 200 metros de la Plaza del 2 de mayo", recuerda uno de ellos. Otras voces, como "600 euros. Vivía solo. 2 habitaciones. Salón hermoso, cocina. Interior con luz". Cada una de estas historias nos muestra que vivir en España es un lujo cada vez más imposible.
La cifra del piso en Arganzuela, donde yo vivía con mi expareja, nos hace reflexionar sobre cómo la calidad de vida se ha deteriorado. Una habitación y un salón bastante amplio por los 650 euros que pagábamos, un precio que es inaccesible hoy en día. Y, lo peor, vivir en Madrid sin tener seguridad ni paz. La piscina que teníamos era algo similar a una piscina, un lujo para el que solo podían pagar la elite.
El hilo de Instagram está lleno de voces que nos dicen que la situación no ha mejorado. Aún hoy en día, vivir en España es vivir con la amenaza constante de perder nuestro hogar, por lo que la seguridad sigue siendo un lujo para muchos jóvenes.
Un ejercicio de nostalgia tan conmovedor como doloroso es recordar el pasado. El pasado en que pagar 340 euros por una habitación con balconcito en La Latina era un lujo, un escenario de vida que muchos hubieran deseado. Pero ese pasado se está volviendo un recuerdo lejano, mientras que el presente se está convirtiendo en un infierno.
El hilo de Instagram está lleno de posteo que nos transportan a esos tiempos felices. "500 euros por un piso entero a 200 metros de la Plaza del 2 de mayo", recuerda uno de ellos. Otras voces, como "600 euros. Vivía solo. 2 habitaciones. Salón hermoso, cocina. Interior con luz". Cada una de estas historias nos muestra que vivir en España es un lujo cada vez más imposible.
La cifra del piso en Arganzuela, donde yo vivía con mi expareja, nos hace reflexionar sobre cómo la calidad de vida se ha deteriorado. Una habitación y un salón bastante amplio por los 650 euros que pagábamos, un precio que es inaccesible hoy en día. Y, lo peor, vivir en Madrid sin tener seguridad ni paz. La piscina que teníamos era algo similar a una piscina, un lujo para el que solo podían pagar la elite.
El hilo de Instagram está lleno de voces que nos dicen que la situación no ha mejorado. Aún hoy en día, vivir en España es vivir con la amenaza constante de perder nuestro hogar, por lo que la seguridad sigue siendo un lujo para muchos jóvenes.