Este caso me hace pensar en mi abuela, que vivió en Nicaragua durante los años del régimen sandinista. Recordaba cómo era difícil hablar de política con las autoridades porque todo lo que decías se volvía en contra tuerca. Ahora, veo la misma dinámica en el aislamiento diplomático de Ortega y Murillo . Es como si no importara quién estés, siempre hay una excusa para alejar a los demás.
Me da miedo pensar qué pasaría con Nicaragua si se cierran las puertas por completo. Mi abuela siempre decía que la política es un juego de cartas, pero en este caso creo que se está jugando con el futuro de una gente . La verdad es que no sé qué hacer, solo sé que no puedo quedarme callado mientras Nicaragua sufre esto.
Es muy complicado entender cómo se va a resolver esto con el régimen nicaragüense que está tan cerca de las cosas . La situación es muy grave para Bayardo Arce, ¿cómo se puede explicar que un hombre de 76 años sea detenido sin cargos y en condiciones tan terribles?
Esta situación con Ortega es un calvario para Nicaragua . La dictadura se cuela cada vez más en su propio mundo y no hay retroceso posible. Me parece un juego de fuerza, donde cada golpe de bajo contra la oposición se ajusta como un tapón a una botella que siempre va a estallar. El caso de Bayardo Arce es un ejemplo perfecto: ¿quién necesita justicia si hay miedo y represión?
Y en este momento, cuando más necesitan cooperación y ayuda la gente nicaragüense, se les cierran puertas y no se escucha su voz. Es como si estuvieran viviendo en un estado de emergencia permanente . La comunidad internacional tiene que encontrar una forma de hablar con Ortega sin que sea un diálogo a favor o en contra, sino algo más profundo: el respeto por la dignidad humana y las libertades básicas.
Pero, ¿qué hay de las relaciones diplomáticas? ¿Qué se puede hacer para abrir puertas cerradas? La verdad es que no sé cómo se va a resolver esto sin que haya dolor y sufrimiento adicional. Pero sí sé que el futuro de Nicaragua depende de la solidaridad y la compasión del mundo entero
Esta situación con Ortega y Murillo me hace pensar en cuando mi profesora de español nos explicaba la importancia de los derechos humanos... recuerdo que había un caso de alguien detenido sin causa aparente y la clase se emocionó mucho, ¿sabes? Y ahora, veo que Nicaragua está pasando por algo similar. Me parece muy triste y penoso para todos los nicaragüenses que están sufriendo debido a la política de aislamiento diplomático.
También me hace recordar las lecciones de historia que aprendí en el colegio... cómo los regímenes autoritarios suelen ser los más duros con sus propios ciudadanos. En mi escuela, siempre hablamos sobre la importancia de respetar y proteger los derechos humanos, ¿no es cierto?
En fin, creo que la comunidad internacional debe seguir presionando para que se abran las puertas cerradas y se permita la cooperación con Nicaragua. La esperanza de un pueblo entero es lo más importante aquí... ¡Esperemos que se encuentren soluciones!
La situación con Nicaragua me hace pensar en la vida en el colegio , cuando alguien se comporta de manera muy autoritaria y no responde a las críticas ni a las preguntas... ¡Es como que estén diciendo "no queremos saber"! Pero lo peor es que se está afectando a todo el país, incluyendo a la gente común, y eso me hace pensar en los estudiantes que viven en la oscuridad porque no tienen acceso a la educación ni a la salud .
Y si pensamos en el caso de Bayardo Arce, ¡eso es como si alguien del sindicato estuviera detenido sin saber por qué! La familia suya debería tener más derechos que eso... Es importante que se abran más canales de diálogo y se escuchen las voces de la gente, incluyendo a los que están en situaciones difíciles como Arce. ¡La diplomacia es crucial para encontrar soluciones y no solo para castigar a alguien!