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El panorama económico catalán en 2026 podría parecer sombrío, pero según un informe de Pimec, las pequeñas y medianas empresas (pymes) del territorio esperan vender más que el año pasado. En efecto, el 45% de estas empresas prevé una mayor venta, mientras que solo un 17% calcula una menor producción. Esta perspectiva positiva contrasta con la percepción subjetiva generalizada de inestabilidad económica.
Aunque las empresas catalanas apuntan a vender más, hay sectores en los que el pesimismo es más marcado, como el sector primario, afectado por problemas como la gripe aviar y la peste porcina africana. En este caso, la mitad de las empresas prevé una disminución de la producción.
Sin embargo, lo que realmente sorprende es la proyección de aumentos salariales superiores a los precios. El informe de Pimec establece que el IPC subirá alrededor del 2%, mientras que los sueldos pactados por convenio están creciendo al orden del 2,7%. Esta cifra se sitúa en la línea de lo proyectado por otros organismos, como el Banco de España.
Las empresas también prevén aumentar los precios debido a la expectativa de que sus proveedores les encaren los materiales. Sin embargo, es importante destacar que estos aumentos subirán menos que los sueldos. En otras palabras, los trabajadores pueden disfrutar de un aumento salarial más significativo que el aumento en los precios.
En este sentido, la tendencia de las empresas catalanas a vender más y aumentar los salarios podría ser una buena noticia para la economía del territorio. La creación de empleo y la mejora de los niveles salariales pueden contribuir a una mayor confianza económica y a un entorno más propicio para el crecimiento y la innovación.
En cualquier caso, es importante reconocer que hay muchos desafíos por superar en el futuro. Entre ellos se encuentran los déficits de financiación y el exceso de burocracia, así como las preocupaciones relacionadas con la inflación y la política fiscal. A pesar de todo, el informe de Pimec presenta un panorama más optimista que el general, y podría inspirar esperanza en la economía catalana para el futuro próximo.
Aunque las empresas catalanas apuntan a vender más, hay sectores en los que el pesimismo es más marcado, como el sector primario, afectado por problemas como la gripe aviar y la peste porcina africana. En este caso, la mitad de las empresas prevé una disminución de la producción.
Sin embargo, lo que realmente sorprende es la proyección de aumentos salariales superiores a los precios. El informe de Pimec establece que el IPC subirá alrededor del 2%, mientras que los sueldos pactados por convenio están creciendo al orden del 2,7%. Esta cifra se sitúa en la línea de lo proyectado por otros organismos, como el Banco de España.
Las empresas también prevén aumentar los precios debido a la expectativa de que sus proveedores les encaren los materiales. Sin embargo, es importante destacar que estos aumentos subirán menos que los sueldos. En otras palabras, los trabajadores pueden disfrutar de un aumento salarial más significativo que el aumento en los precios.
En este sentido, la tendencia de las empresas catalanas a vender más y aumentar los salarios podría ser una buena noticia para la economía del territorio. La creación de empleo y la mejora de los niveles salariales pueden contribuir a una mayor confianza económica y a un entorno más propicio para el crecimiento y la innovación.
En cualquier caso, es importante reconocer que hay muchos desafíos por superar en el futuro. Entre ellos se encuentran los déficits de financiación y el exceso de burocracia, así como las preocupaciones relacionadas con la inflación y la política fiscal. A pesar de todo, el informe de Pimec presenta un panorama más optimista que el general, y podría inspirar esperanza en la economía catalana para el futuro próximo.