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“Buenos tiempos”, cantaba Édouard Carmignac junto a Nile Rodgers. El inversor francés con una fortuna superior a 1.100 millones de euros y su rebosante lista de contactos ha traído a este evento que ha sido para las estrellas del rock, clientes, banqueros y periodistas, a The Rolling Stones, Neil Young, Eric Clapton, Simply Red y Rod Stewart.
En 2025, la mayoría de sus fondos batieron los índices de referencia, y el patrimonio bajo gestión de la firma escaló de 35.000 millones de euros a 41.000 millones. Horas antes del concierto, Carmignac recibió a EL PAÍS en las oficinas que fundó hace 36 años.
La pregunta es ¿no es arriesgado ese positivismo? Porque los inversores se cuestionan para qué les van a prestar dinero a EE UU al ver lo que está haciendo Trump y su policía antiinmigración. “Buenos tiempos, estos son los buenos tiempos. Deja tus preocupaciones atrás, estos son los buenos tiempos”. Pero ¿no es eso lo que hace que las cosas empeoren?
Carmignac se lanza a hablar en castellano. Le recuerda a su infancia cuando vivió en Perú, donde su padre tenía negocios vinculados al comercio exterior después de trabajar en el cuerpo diplomático. De esa época también le viene su afición al polo.
En la presentación de su estrategia para 2026 ha comentado que el mayor riesgo que ve está en el mercado de deuda estadounidense. Más bien diría que es el mercado de deuda en general. Estamos viendo lo que pasa en Japón, donde los ahorradores locales están perdiendo la confianza en su deuda pública, con la consiguiente subida de los tipos de interés a largo plazo.
La clave, por su tamaño e importancia, está en la renta fija americana. La inflación es clave, pero no es el único factor que afecta al mercado de renta fija americano. Históricamente, la deuda estadounidense ha dependido bastante de los inversores extranjeros y, ahora que Trump y su policía antiinmigración van hiriendo a los ciudadanos, muchos de estos inversores se cuestionan para qué les van a prestar su dinero.
Los mercados son el principal dique de contención contra Trump. Y si no, mire lo que pasó cuando amagó con invadir Groenlandia. Trump pega un grito, los mercados reaccionan y da marcha atrás.
La mayoría de las Bolsas están en máximos históricos. Pero ¿ve margen para que siguen las subidas? Es verdad que hemos visto tres años seguidos de subidas en la renta variable, aunque también han mejorado los beneficios empresariales.
Carmignac siempre ha apostado por los mercados emergentes, y en particular por Latinoamérica. Usted sigue siendo un gran defensor de Javier Milei. Sin embargo, es probable que sin el apoyo de EE UU las últimas elecciones en Argentina hubieran puesto en muchas dificultades al presidente argentino.
La política exterior de EE UU ha sido una de las pocas cosas buenas que ha hecho. Un apoyo a Milei que condicionó a los votantes, y eso despertó una ola que llegó a Chile y probablemente pasará a Colombia y Brasil.
En 2025, la mayoría de sus fondos batieron los índices de referencia, y el patrimonio bajo gestión de la firma escaló de 35.000 millones de euros a 41.000 millones. Horas antes del concierto, Carmignac recibió a EL PAÍS en las oficinas que fundó hace 36 años.
La pregunta es ¿no es arriesgado ese positivismo? Porque los inversores se cuestionan para qué les van a prestar dinero a EE UU al ver lo que está haciendo Trump y su policía antiinmigración. “Buenos tiempos, estos son los buenos tiempos. Deja tus preocupaciones atrás, estos son los buenos tiempos”. Pero ¿no es eso lo que hace que las cosas empeoren?
Carmignac se lanza a hablar en castellano. Le recuerda a su infancia cuando vivió en Perú, donde su padre tenía negocios vinculados al comercio exterior después de trabajar en el cuerpo diplomático. De esa época también le viene su afición al polo.
En la presentación de su estrategia para 2026 ha comentado que el mayor riesgo que ve está en el mercado de deuda estadounidense. Más bien diría que es el mercado de deuda en general. Estamos viendo lo que pasa en Japón, donde los ahorradores locales están perdiendo la confianza en su deuda pública, con la consiguiente subida de los tipos de interés a largo plazo.
La clave, por su tamaño e importancia, está en la renta fija americana. La inflación es clave, pero no es el único factor que afecta al mercado de renta fija americano. Históricamente, la deuda estadounidense ha dependido bastante de los inversores extranjeros y, ahora que Trump y su policía antiinmigración van hiriendo a los ciudadanos, muchos de estos inversores se cuestionan para qué les van a prestar su dinero.
Los mercados son el principal dique de contención contra Trump. Y si no, mire lo que pasó cuando amagó con invadir Groenlandia. Trump pega un grito, los mercados reaccionan y da marcha atrás.
La mayoría de las Bolsas están en máximos históricos. Pero ¿ve margen para que siguen las subidas? Es verdad que hemos visto tres años seguidos de subidas en la renta variable, aunque también han mejorado los beneficios empresariales.
Carmignac siempre ha apostado por los mercados emergentes, y en particular por Latinoamérica. Usted sigue siendo un gran defensor de Javier Milei. Sin embargo, es probable que sin el apoyo de EE UU las últimas elecciones en Argentina hubieran puesto en muchas dificultades al presidente argentino.
La política exterior de EE UU ha sido una de las pocas cosas buenas que ha hecho. Un apoyo a Milei que condicionó a los votantes, y eso despertó una ola que llegó a Chile y probablemente pasará a Colombia y Brasil.