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Un cliente se siente rechazado y deja una estrella sin estrella, pero el dueño del restaurante es un verdadero maestro de la reacción.
Jesús Soriano, conocido por su libro "El cliente no siempre tiene la razón", nos cuenta cómo este caso llegó a sus oídos. Una familia intenta entrar en un local para tomar algo a las 18:00 de la tarde, pero los camareros les responden con grosería y le dicen que no están abiertos, cuando en realidad se ven mesas ocupadas por clientes que aún están disfrutando de sus comidas. El cliente se siente rechazado y decide dejar una estrella negativa.
Pero el dueño del restaurante no se deja llevar por la emoción. En su respuesta, nos muestra su lado más humano y comprensivo. Le explicamos a las persianas, las mesas vacías, las tareas que aún quedan por hacer. También le recordamos que hay docenas de opciones en los alrededores donde tomar algo, que no tiene por qué recurrir a un local cerrado y desatendido.
La reacción del dueño es una verdadera lección para todos los dueños de establecimientos. Un simple "por favor" o "disculpe" pueden hacer la diferencia entre una experiencia positiva y negativa para los clientes. Y como nos dice @Coyote_Manchado, las persianas no son un imán para el turismo culinario.
Jesús Soriano, conocido por su libro "El cliente no siempre tiene la razón", nos cuenta cómo este caso llegó a sus oídos. Una familia intenta entrar en un local para tomar algo a las 18:00 de la tarde, pero los camareros les responden con grosería y le dicen que no están abiertos, cuando en realidad se ven mesas ocupadas por clientes que aún están disfrutando de sus comidas. El cliente se siente rechazado y decide dejar una estrella negativa.
Pero el dueño del restaurante no se deja llevar por la emoción. En su respuesta, nos muestra su lado más humano y comprensivo. Le explicamos a las persianas, las mesas vacías, las tareas que aún quedan por hacer. También le recordamos que hay docenas de opciones en los alrededores donde tomar algo, que no tiene por qué recurrir a un local cerrado y desatendido.
La reacción del dueño es una verdadera lección para todos los dueños de establecimientos. Un simple "por favor" o "disculpe" pueden hacer la diferencia entre una experiencia positiva y negativa para los clientes. Y como nos dice @Coyote_Manchado, las persianas no son un imán para el turismo culinario.